viernes, 30 de mayo de 2008

BIOFLOW: LA PERSONA VERSATIL


Acababa de salir de una reunión muy importante. Habíamos estado analizando la situación de la empresa durante más de cuatro horas. Siempre existen amenazas a la actividad de cualquier empresa y nosotros no estábamos ausentes de esto. Lo importante era detectarlo con la anticipación suficiente como para impedir que la amenazas derivara en  problema.

Siempre alguien toma la iniciativa de ponerse manos a la obra, y como ocurría a menudo , yo fui el primero en levantar la mano y en adquirir el compromiso de gestionar la amenaza que se avistaba.

 En el momento de la decisión, sabía que colaborador iba a llevar el protagonismo de desarrollar el proyecto. Debíamos ser rápidos, efectivos y contundentes en la gestión. Juan sería un excelente ejecutor del proyecto. Era rápido y tenía un porcentaje de éxito de los proyectos que llevaba siempre, superior a la media. Eso era, necesitaba una persona decidida, positiva, rápida y efectiva. Una vez sentado en mi despacho, lo llamé para tener una reunión con él.

-          No hay problema – contestó como siempre con un voz activa y rápida.

Me preparé en un trozo de papel el esquema de los objetivos que habíamos de lograr con el desarrollo del proyecto.

-          Buenos días, Josep- me saludó al entrar- Todo bien?

-          Buenos días Juan. Todo bien. Un poco cansado por que hemos estado de reunión y se ha hecho muy larga.

-          Dime.- me retó a ir al grano. Siempre era directo y claro. Me gustaba esta actitud. Este balance entre asertividad y claridad.

 Le estuve explicando un breve resumen de la reunión, en lo relativo a la amenaza y a la necesidad de atacar a través de un proyecto este tema, para dejarlo solucionado. Le recordé que la solución de este potencial problema colocaría a la empresa a un nivel de certeza y de seguridad muy consolidado.

  -          Muy bien Josep. Me siento muy halagado de que hayas pensado en mí para este proyecto tan importante. Es un honor. De todas formas deberíamos de pensar que hacemos con los temas que ahora estoy llevando y siguiendo.

-          Deberíamos de estudiar como podemos dejarlos parados durantes estos tres meses que te vas a dedicar al proyecto.

-          Si, pero al menos hay un par de ellos que no se pueden parar. Están íntimamente vinculados a la operatividad del día a día.

-          ¿No hay nadie que esté al corriente de estos temas y pueda llevarlos?

-          Si, intentaré hablar con Pedro para que se haga cargo al menos un par de meses. Después ya veremos, por que a él le viene la temporada de intenso trabajo. Si, veo que Pedro no puede, ya te pedirá ayuda.

-          Perfecto. ¡Pues manos  a la obra!

-          A por ello.

 Los ojos brillantes y la sonrisa de oreja a oreja de Juan indicaban de forma clara que se sentía motivada y contento de asumir el reto. Serían tres meses duros e intensos, por que no era un proyecto fácil. Pero asumió el reto sin pestañear.

 A la semana, Juan me solicitó de reunirnos para efectuar el seguimiento del proyecto. Lo que no sospechaba es que empezara soltando una bomba:

-          Josep, tengo que dejar el proyecto-  Dijo con mirada triste y ojos vidriosos como a punto de estallar a llorar.

 No se parecía en nada al Juan que recibía hace una semana, y que iba del despacho casi cantando. No era el mismo, y total estábamos a una semana de ese momento. Yo pensé rápidamente de que seguramente le debería de haber ocurrido alguno problema personal.

-          ¿Qué te pasa?¿Qué te ha ocurrido?

-          Mira, yo me siento muy orgulloso de que la empresa haya confiado conmigo en desarrollar este problema o este proyecto, como quieras decirle. La verdad es que moralmente era una inyección de adrenalina muy intensa.

 Se explicaba con dificultad y le embriagaba una fuerte emoción que me contagiaba. Hice esfuerzos para poder coger una distancia emocional relativa. Debía de tener todos los sentidos al 10º% por que el problema que se me avecina parecía gordo.

-          Desde el primer momento que me puesto a analizar como desarrollar el problema- continuó- me ha sentido mal. No duermo desde hace una semana. Estoy bloqueado totalmente delante del problema. Ni progreso, ni me animo, ni nada. La verdad es que por el compromiso que tengo con la empresa, prefiero abandonar el proyecto y que le deis a otro que lo pueda hacer mejor. No quiero hacer perder el tiempo y encima que  me afecte tanto emocionalmente.

-          Pero....Si siempre enfocas los temas rápido y con mucha eficacia. Si nunca te había visto negativo. ¿Qué te pasa realmente?

-          Lo que ocurre es que en mi día a día llevo diez, veinte, treinta temas a la vez. Disfruto cambiando de un tema al otro. Yo soy una persona versátil que tengo mucha capacidad de conectar y desconectar de un tema a otro en décimas de segundo. Incluso cuando regreso al tema anterior lo tomo en un punto más avanzado de lo que lo había dejado- Se explicó Juan recuperando el tono positivo.- Pero ahora que solamente tengo un proyecto....Pues que no puedo usar lo mejor de mí mismo.

 Ahora si que tenía un problema. Me había dado cuenta de que había hecho un grave error. Como había escogido una persona versátil en un proyecto individual. Me había comprometido con las altas esferas de la empresa. Había movilizado internamente todo el trabajo para que todo el mundo le diera a Juan el máximo apoyo durante el transcurso del problema....Y ahora me encontraba con un panorama de negatividad, de un excelente profesional totalmente desmotivado, que sin duda le afectaría a posteriori en todos sus trabajos..¿Lo había quemado? ¿La menaza quedaría sin gestionarse adecuadamente?. Me vino a la mente mi frase favorita en estas ocasiones: “Houston tenemos un problema”.

 Fue entonces , en estos momentos donde siempre intento acudir a la parte más fuerte de mí mismo y hacer consciente lo que las personas dominan, y desde donde se puede gestionar todo tipo de problemas sin que estos logren afectar a la parte emocional de las personas.

-          A ver Juan. Esto no podemos dejarlo de esta forma. Ambos hemos adquirido un compromiso y precisamente por el compromiso con la empresa lo vamos a sacar adelante- empecé intentando dar un poco de tranquilidad.

-          Si, por ganas no es pero no puedo, no puedo....- remarcó Juan.

 Intenté que su negatividad no afectara para continuar  con mi discurso.

-          En estos momentos es cuando uno tiene que acudir a aquello que lo ahce diferente. A aquellas habilidades que de forma innata uno tiene más desarrolladas que el resto de las personas. Aquellas habilidades que te hacen trabajar de forma efectiva y dinámica y que te animan emocionalmente.

 Juan me miraba como queriendo decir , o mejor dicho decía con la mirada. “Este hombre se está volviendo loco. Con el problema que tengo yo. Ahora se pone a filosofear!”

-          Aquellas habilidades que te hacen lograr resultados extraordinarios- continué- En tu caso. Es claro. Lo dijiste la semana pasada. Tu eres un experto en la versatilidad. Eres capaz de llevar con éxito un montón de trabajos a la vez. ¿Estás de acuerdo?

-          Supongo que sí. Lo que es cierto es que es cuando me encuentro mejor.- ratificó Juan que parecía resurgir anímicamente.

-          Pues te pido de que hagas consciente tu habilidad innata fuerte de al versatilidad y enfoques el problema desde ella.

 Le costó unos diez segundo a Juan pasar de la perplejidad de tener que pensar un proyecto en versátil a una expresión de felicidad y de positividad. Algo intuí que había despertado, ya que aprecia otra persona.

-          Josep, eres un mago!- afirmó entusiasmado.

-          Por que?.

-          Ha sido pensar en versátil y se me ha abierto totalmente el horizonte. Claro, como no había caído?. Está clarísimo!

-          Pero el que?- Contesté nervioso. Quería participar de esta emoción.

-          Pues que partiré el proyecto en cuantos más mini-proyectos pueda mejor, y los voy a desarrollar a la vez. El proyecto macro lo convertiré en objetivo. Muchas gracias.

-          Yo no he hecho nada...

-          Si, me has recordado quien soy y como proceso...

 No fueron necesarios los tres meses que habíamos definido, sino que con algo menos de dos meses el proyecto estaba acabado y ejecutado con excelentes resultados. Pero el mejor resultado que logramos Juan y yo fue descubrir de que un mismo problema puede ser gestionado de varias formas, y que depende de la que se adopte puede afectar emocionalmente de diferente manera.

viernes, 23 de mayo de 2008

BIOFLOW: EL VENDEDOR REFLEXIVO



Estaba contento, ya que todo parecía ir sobre ruedas. Las ventas iban bien. Eso era importante, ya que ya se sabe, si hay ventas hay alegría. El ambiente era bueno y se percibía una motivación positiva en el aire. 

Por eso me sorprendió que Antonio quisiera hablar conmigo. Siempre intentaba tener la puerta de mi despacho abierta físicamente y de hecho.

-          ¿Qué tal Antonio’¿Cómo va todo?- empecé la conversación para facilitar que se expresara, pues intuía que alguna cosa le preocupaba.

Antonio era una persona trabajadora, persistente y autosuficiente, que requería poco seguimiento porque él mismo encontraba los recursos necesarios para sacar adelante los temas. Es cierto que llevaba apenas 8 meses en la posición de comercial, pero acumulaba una gran trayectoria profesional dentro de la empresa en otras posiciones.

-          Pues que te voy a decir....Pues mal. Por eso quería hablar contigo.

-          Si?- dije con una sincera sorpresa.

-          Si. Estoy estressado. Siento una terrible impotencia en hacer el trabajo de comercial y hacerlo bien. Me parece que no está hecho para mí este trabajo. Yo soy una persona muy reflexiva, que choca con la necesidad en la acción comercial de dar respuestas rápidas. Sobretodo me ocurre en el tema de cuando llama un cliente por teléfono, y tu sabes que por mi trabajo es muy a menudo....

Tenía toda la razón, Antonio era un superdotado de la reflexión. De hecho cuando estaban en reuniones en las que él participaba, se mantenía en silencio la primer aparte de la reunión, para resurgir con aportaciones, preguntas o reflexiones profundamente acertadas en la segunda mitad. Era una característica muy diferencial de su personalidad. Y la verdad es que lo apreciaba mucho por ello.

-          ....Cuando un cliente me llama, ya tiemblo. Siempre me piden como esta este tema o este otro, y yo les respondo rápidamente, en el acto. Como es lo correcto: respuestas rápidas por que quieren soluciones rápidas. De diez respuestas al final nueve son nefastas y una mala. No me siento cómodo en la improvisación ni la impulsividad. Lo mío es reflexionar. Entiendo que esto choca con las habilidades de un buen comercial. Definitivamente no estoy hecho para esto.

Pues realmente tenía un problema con Antonio. Debía de sacar lo mejor de mí para hacerle ver que esta equivocado, por que tenía claro que él servía y mucho. Que aquellas aportaciones que yo tanto valoraba sin dudad debería de ponerse al servicio del cliente para que estos también los valorara.

-          ¿Te gusta ser comercial?- le pregunté, intentando crear un punto de inicio de construcción a la solución de la situación.

-          La verdad es que sí. Me gusta el trato con la gente, la relación humana con el cliente, solventarle situaciones. He descubierto que me gusta el proceso de la venta y que cuando logro cerrar un pedido tengo como una excitación especial. Si, me gusta la venta. Pero una cosa es que me guste y otra de que sirva.

-          Hombre, si te gusta es que sirves!!

-          Pues ya me dirás como?

Ahora ya podía desplegar toda la visión completa del problema que claramente veía.

-          Primero: Tu lo has dicho, eres una persona con una habilidad innata fuerte de reflexión. Estas de acuerdo?

-          Totalmente. Desde la reflexión me siento cómodo y cualquier reto lo puedo hacer si antes he tirado de mi proceso reflexivo.

-          Bien, pues úsala en este problema, en esta situación de que te llama el cliente y has de usar, supuestamente, la impulsividad para contestar rápido. Has de la reflexión el centro del enfoque.

Antonio, se quedó unos segundos en silencio. Pensé que no habría entendido el ejercicio. Cuando me disponía a preguntarle si lo había comprendido, arrancó a hablar:

-          Claro, claro, claro....Si uso mi reflexión en el problema quiere decir de que antes de contestar tengo que pensar. Si tengo que actuar reflexivamente en una llamada de teléfono, deberé de ganar tiempo. Gano tiempo diciéndole que le llamo en 10 minutos. Así podré coger una hoja de papel, pensar y llamar puntual a los 10 minutos. El cliente aún percibirá que es una respuesta rápida, pero será fiable y yo estaré seguro....

-          Muy bien! Buena idea.

-          Si me pide algo más profundo le diré que lo llamo mañana sin falta....

-          Pues es un buen planteamiento.

-          Lo probaré...

Ahora los clientes ya le llaman para decirle que se lo mire y que le llamé después. Al final la gente quiere buenas respuestas a los problemas, y rápidas, pero rápido es un tiempo subjetivo. Ya también es 10 minutos, veinte....

Hoy Antonio es uno de los mejores comerciales de la organización , una persona de éxito, de tremendos resultados y con un espíritu positivo sostenido. Ha aprendido que hay diferentes formas de encontrar soluciones y que hacerlo desde la parte fuerte innata te dá un confort y seguridad de eficacia fuera de dudas.

Antonio ha sabido evolucionar el mismo trabajo desde una situación de ansiedad a otra de Bioflow, de motivación sostenida.

lunes, 19 de mayo de 2008

LA LEY DE MENDEL: LA ESENCIA DE LA VIDA!


Todo gira en torno a la ley de Medel. La ley de la genética que dice que el:

Fenotipo = Genotipo + Ambiente.

Es decir que una persona es lo que geneticamente tiene (la parte innata de la personalidad) y lo que va adquiriendo en el transcurso de su vida. En el ambiente está al eduación, la familia, el entorno, la cultura del país, la situación económica, la experiencia adquirida...

No sé por que nos empeñamos en luchar contra como nacimos o como nos han hecho? No sé por que no nos miramos más a la parte del genotipo, es decir a áquel aspecto que nos ahce diferentes y auténticos?

He ido descubriendo y convenciendo con hechos de que lo que realmente nos conecta con nosotros mismos y nos saca lo mejor de nosotros, está más en el área genética o innata de nuestra personalidad como seres vivos. Descubrir lo que somos y sobretodo descubrir aquello que de manera natural se nos dá bien o mejor que bien es clave. Algunas personas lo llaman las fortalezas de tu personalidad. Hay muchas reflexiones en torno a este tema, pero viene a ser el hacer conscientes tus conexiones neuronales más desarrolladas o más rápidas.

Pero saber las fortalezas no vale si estan no las aplicamos en retos a realizar. Y este, el reto es el área del "ambiente". 

Por lo que el cruce del uso o el no uso de nuestras fortalezas nos lleva a desarrollar un fenotipo, un estado de ánimo de nuestra existencia, así:

 

Habilidad Alta (FORTALEZA)

Aburrimiento

Bioflow

Habilidad Baja (DEBILIDAD O CARENCIA)

Apatía

Ansiedad

 

Reto Bajo

Reto Alto

El estado de Flow o de Bioflow es cuando nos encontramos trabajando a la máxima intensidad, sin parar, horas y horas...Nos cansaremos pero siempe será físico. Es cuando se movilizan las emociones positivas de las personas. En el uso de las fortalezas está la alegría, la autoestima, la superación y la felicidad, sin duda!!

Cuando el entorno o el ambiente el que puede a la parte innata es cuando se produce una situación negativa.  Cuando fuerzas externas a uno mismo se imponen y nos alejan de la parte genética o innata. Nos alejan del verdadero yo de la persona y nos alejan de las habilidades que nos aseguran poder salir de situaciones, nos aseguran de lograr buenos resultados,  nos alejan de las conexiones fuertes de nuestro cerebro, en definitiva nos alejan de la alegría y de la motivación vital.

Es imposible pensar que dominaremos al entorno  desde habilidades o conocimientos que no dominamos. 

Hay que retornar a la naturaleza. A la parte innata que desde la niñez es muy dominante y que el entorno, la sociedad se encarga de alisar, de dominar. Es la sociedad la que en muchas ocasiones hace que las personas se igualen. Cuando todo el mundo es diferente.

Hay que acceder a las conexiones fuertes, hay que aceptarlas y luego actuar desde ellas. Contra  más lejos uno se encuentre de sus cualidades innatas destacadas, más lejos está de sí mismo, más lejos está de una posición de dominio del entorno y más frágil estará en que este entre dentro de sí de forma fácil y demoledora.

La gracia de todo esto, es que siempre hay un retorno mágico de la fuerza interior que uno adquiere viendo que la fidelidad a su propia personalidad sincera genera una corriente emocional positiva y alegre.

Y la clave de todo ello es que hemos de realizar un esfuerzo sincero de autoconocimiento. Un esfuerzo en descubrir aquellas habilidades o rasgos de personalidad que nos hacen diferentes.  Aunque ello suponga renunciar a pensar que uno es muy bueno en algo que realmente no es. Hay que acerca la imagen ideal que uno tiene de uno mismo a una imagen real. Analizando desde el lado positivo de la vida.

Primero hay que acceder a como es uno, después hay que aceptarse tal cual, para después actuar desde esta personalidad y posición.  Actuando desde las fortalezas podemos alcanzar el Bioflow al afrontar problemas o retos.

miércoles, 14 de mayo de 2008

BIOFLOW: LOBBY EN EL CAPITOLIO



Esta es una de las experiencias profesionales más difíciles con las que me he tenido que afrontar y una de las que me encuentro más orgulloso de cómo se resolvió. Dicen que es estas situaciones y sobretodo en estos recuerdos de orgullo o de auto-satisfacción cuando encuentras experiencias de flow/Bioflow. Es decir experiencias donde has usado de forma mayoritaria para abordar un reto de envergadura…y este lo era!

Pero no me enrollo más y paso a explicar la experiencia (será larga, porque lo fue!):

Corría el Noviembre del año 1999. Durante ese año explotó el tema del impacto que el mal de las vacas locas podía ocasionar a la población en general. Fue el impacto de este tema en la prensa de carácter general, ya que desde el punto de vista científico este tema ya emergió sobre el año 1993.

En nuestro caso, que usamos cartílagos de vaca para extraer el medicamento Condroitín Sulfato, científicamente no nos afectaba demasiado, ya que el cartílago está catalogado como material de nula presencia del agente causante del mal, a la vez que clasificado en la misma categoría que por ejemplo la leche. De todas formas, con el fin de salvaguardar el negocio de la empresa, desde el año 1994 la empresa dejó de comprar cartílagos bovinos de zonas afectadas por el mal de las vacas locas. Desde esa fecha nuestro suministro se centraba principalmente en Estados Unidos, Canadá y Sudamérica.

Con el fin de reducir costes logísticos, a principios de 1999, abrimos una fábrica en Geneva (Nebraska-Estados Unidos), donde realizamos un primer proceso de extracción del producto. Enviando toda la producción a Palafolls (Barcelona-España) donde acabamos la purificación del producto farmacéutico.

Pues bien, el gobierno americano sobre ese fatídico mes de Noviembre, decidió de cerrar las importaciones de todo material de origen bovino que viniera de Europa. Eso afectó a nuestras exportaciones de Condroitín Sulfato (CS) que purificábamos en Palafolls desde material de Estados Unidos!... Y efectivamente en las primeras expediciones de producto, el material quedó retenido en la aduana, pendiente de inspección por parte de la Agencia de inspección (Aphis).

Esta circunstancia era especialmente grave, ya que en ese momento, más del 45% de la facturación de la empresa se hacía en Estados Unidos, a través de la venta del CS.

Me acuerdo que lo primero que hice fue cerrarme en mi despacho y reflexionar sobre la situación: “el reto es muy gordo Josep” me dije. “Tengo que convencer a toda una organización gubernamental como la de Estados Unidos para que hagan una excepción con nosotros y nos dejen entrar producto”. “Tengo la responsabilidad de todas las familias que comen de la empresa y que este tema puede suponer un problema de una gravedad absoluta”. “No tengo que asustar a la gente y debo mantener este tema bajo la máxima confidencialidad”, “Tengo que sacar lo mejor de mí mismo para encontrar como hacerlo”, “Esta es una de las oportunidades de demostrarme a mí mismo que puedo lidiar con temas de esta envergadura”, “Piensa que todos confían en que yo lo lidere y lo solucione”….Estuve reflexionando mucho tiempo, intentando esbozar un plan de actuación. Analicé la situación usando mis mejores armas para la reflexión, la distancia del problema. Pude clasificar los distintos agentes actuantes en la decisión de prohibir y autorizar una importación…pude aislar la parte emotiva y buscar el cambio de enfoque emocional hacia la perseverancia y la lucha.

Sabía que si trabajaba desde la visión global del problema y con mi potente perseverancia seguro que iba a sacar adelante el tema.

Lo primero que hice fue crear un mini equipo de dos personas que iban y actuaron en todo momento como soporte del tema y como equipo de crisis. Fueron muy bravos, muy buenos…Por la confidencialidad como se llevó el tema, sus compañeros de la empresa no fueron ni son conscientes de lo que lo que logramos o lograron ellos fue salvar a la empresa y a muchos puestos de trabajo. Ese es el peaje de hacer las cosas bien hechas!!...es una pena pero es así.

Después de unas horas de pensar, decidí que lo primero que teníamos que hacer es encontrar un canal de aproximación con la administración norteamericana. No tenía ni idea de cómo funcionaban las cosas en ese país. La aventura y el reto era de mucha envergadura, pero la situación actual de imposibilidad de vender el 45% de nuestro negocio era más grave que al dificultad de convencer a la administración de Estados Unidos…Al menos me convencí de ello.

Pues bien, lo primero que debíamos de hacer era buscar aliados en Estados Unidos que nos ayudaran a acceder a la administración. Teníamos solamente un contacto, el departamento económico de Nebraska, que nos había ayudado mucho en el proceso de inversión de nuestra filial en Geneva.

Los llamamos por teléfono y nos atendieron, como siempre, muy amablemente. Explicamos el problema y nos comentaron que mirarían que podían hacer sobre el tema.

A los dos días estábamos un colaborador mío y yo, montados en un avión que nos iba a llegar desde Barcelona a Lincoln (Nebraska). El viaje lo hicimos sin nada a destacar, ambos con un moderado silencio y una sorprendente controlada tensión. Se suponía que el tema que teníamos que ir a gestionar era de una envergadura muy grande, pero ambos estábamos tranquilos. Eso me sorprendió a mí mismo. Incluso me sentí un poco culpable de sentir que iba hasta contento de tener que lidiar con esta circunstancia tan grave: “Seré raro” me dije “un tema tan complicado y tan grave y me siente feliz y contento de tener que vivirlo y gestionarlo, ¿Cómo puede ser?”. Me encontraba seguro detrás de la visión global del problema, de mi perseverancia que la tenía más presente que nunca. “No volveremos a Barcelona si no es con el tema resuelto. Tardemos lo que tardemos y tengamos que hacer lo que haga falta.” me había auto-impuesto.

Estábamos llegando a Lincoln. Desde el avión se veía la gran llanura de Nebraska con una capa blanca. Era invierno en Nebraska. Una estación que siempre viene marcada por temperaturas por debajo de los -10ºC y de nieves persistentes. Efectivamente, a la salida del avión nos golpeó un intenso viento gélido. Por unos momentos me devolvió a la cruda realidad. “Caramba, parece que el país nos recibe con dureza…Vaya frío!”.

Desayunamos como teníamos previsto con la persona que actuaba como una especie de responsable de cuenta de Bioibérica dentro del Departamento Económico de Nebraska. Ya esto me sorprendió, que tuviéramos una persona con nombre y apellidos a la cual podernos dirigir con nuestros problemas. Había sido asó todo el proceso de búsqueda del terreno para la fábrica, así como en la negociación con el propietario de la propiedad.

Nos dijo que había preparado una reunión con el gobernador de Nebraska!, pero que estaba de viaje y nos atendería el segundo del gobernador que era también una persona muy eficiente. Eso era muchísimo más de lo que nos habíamos esperado. De entrada tener acceso al gobernador de Nebraska es como si de entrada tienes reunión con el Presidente de la Generalitat de Catalunya. El tema empezaba muy bien y le mostramos nuestro agradecimiento a la persona del Departamento Económico en infinidad de ocasiones. “Es mi deber”, nos respondía siempre. ”Estoy aquí para ayudar y dar servicio a las empresas”.

Mentalmente me puse a repasar como podría enfocar el tema a una persona como el segundo del gobernador. “Su máximo interés debe de ser el bien de Nebraska”, “No podemos vender la inversión con solamente 10 personas!””Tenemos que hablar de la importancia de dar valor añadido en el cartílago””Tenemos que hablar de dar visión internacional a las personas que trabajen en la empresa con intercambios con España”…

La reunión con el segundo del gobernador fue muy bien. Muy amable e interesado en el tema de las vacas locas. Entendió perfectamente la singularidad de nuestro caso. “Vuestra empresa aunque pequeña, supone una contribución de calidad y tecnología para el estado, ya que es un valor añadido a componentes de la ganadería. Esa es una de las prioridades de la política de desarrollo de Nebraska. Soy importante para Nebraska y vamos a hacer lo que podamos para apoyaros y hacer que el tema se solucione..Ir al hotel que os llamaremos esta tarde para comentaros como podemos enfocar el tema. Dejadme un tiempo” Afirmó el segundo del gobernador.

La primera fase la habíamos pasado con más rapidez y éxito de lo que habíamos esperado. Teníamos abierto el canal a la administración norteamericana. Era increíble, pero había que sacarse el sombrero delante de la celeridad y la apertura de la administración en Nebraska.

 Estuvimos esperando la llamada que no llegaba. Nuestras expectativas optimistas habían perdido intensidad y empezaba a pensar que deberíamos de reenfocar el tema de otra manera. Antes de la hora de cenar, se presentó al Hotel la persona del Departamento Económico. Al verlo presagié lo peor.

-          -  Mañana os vais a Washington. Tenéis reuniones con los dos congresistas de Nebraska y con el nuestro senador allí.- Nos introdujo.- Os daré todas las direcciones y los horarios de las reuniones. Algunos de ellos tienen buenos contactos en Washington con los lobbies de la carne y de la inspección sanitaria. Seguro que ellos os ayudaran a generar las reuniones oportunas.

Sus palabras fueron una tremenda sorpresa. Sobre todo porque no sabíamos exactamente que querían decir en ese momento. Solamente que la cosa continuaba en el proceso. Estar en Washington era estar más cerca de los departamentos que podían decir sobre nuestro caso. Y realmente era algo inesperado a las alturas del proceso.

Era una mañana despejada en Washington DC, algo fría (menos que en Nebraska) y nos dirigíamos a la dirección que nos habían fijado. Nuestra sorpresa fue cuando al darle la dirección al taxista este puso una expresión de sorpresa y nos comentó:

-          -  Esto es en el Capitolio, ¿Lo saben?.

Dijimos que sí, pero era una sorpresa. “¿En el capitolio?...Allí donde salen las películas las grandes negociaciones políticas…Allí, en aquella cúpula blanca que preside muchas de las imágenes del poder de los Estados Unidos…En la cuna de la meca de la política…En el símbolo del mayor poder del Mundo…” . Era sin duda un momento emocionante y vibrante. Íbamos a meternos en el centro del poder del mundo para intentar solventar los problemas de la empresa. ¿Cómo era posible?. Pues si era real.

Pasamos los controles de acceso y nos dieron las identificaciones (“Si puedo me la quedaré”). Teníamos los horarios de las reuniones y las direcciones. En segundos nos encontramos en una serie de pasillos fríos, de color blanco, alicatados con cerámica. Parecía la red de un metro, con sus direcciones marcadas en las esquinas, y con personas arriba y abajo, con los carritos eléctricos llenos de personas arriba y abajo. Había movimiento y un uniforme común: traje oscuro con camisa blanca y corbata conservadora. Estábamos en las entrañas del Capitolio, luchando por salvar las ventas de la empresa. En ningún momento perdimos el objetivo, a pesar de ese entorno increíble. Más que distraernos lo que produjo fue una motivación tremenda. Debíamos de tener acceso directo a la administración norteamericana y sin duda ese era el lugar adecuado. “Gracias a la labor de la persona del departamento económico de Nebraska. Muchas gracias…Y a nuestro discurso bien definido y adecuado a cada ocasión”.

Llegamos al lugar de destino. Era un pasillo lleno de pequeños despachos. A la entrada de cada uno de ellos, había una placa con el nombre del congresista y dos banderas (La nacional y al del estado) una a cada lado de la puerta. En el caso del despacho del senador el espacio era mucho más lujoso y de mayores dimensiones. Nos impresionó saber que el senador era una de las personas con más poder de Estados Unidos. Como es lógico en las reuniones nos atendieron los segundos de a bordo, aunque son las figuras que conocen perfectamente el funcionamiento de Washington.

Gracias a sus contactos, se pudo convocar una reunión en la sede central de la agencia de inspección sanitaria (Aphis) y el departamento de agricultura (USDA). Habíamos logrado concertar las reuniones desde lo más alto posible.

A la salida del Capitolio y frente a él, le comenté a mi colaborador:

-          -  Este es un momento histórico: Dos simples españoles de a pie estamos defendiendo los interés de la empresa y para ello hemos llegado hasta el lugar más poderoso del Mundo. No lo vamos a olvidar jamás!

-          -  Sin duda.- respondió.

Lo recuerdo como si fuera ahora mismo. La pena es que por aquellos tiempos los móviles no tenían cámara, sino hubiéramos inmortalizado el momento. Sería para compartirlo porque en el recuerdo siempre está.

Pero no teníamos nada solucionado. Había cubierto la etapa de convocar una reunión con el Aphis. Ahora llegaba el momento de la verdad.

La reunión por la mañana. Nos encontramos en frente a 8 personas de alto nivel jerárquico y científico. Defendimos con intensidad y con datos todos el sistema de gestión que permitía asegurar la seguridad de nuestra fabricación y como hacíamos la purificación del crudo en España. Después de infinidad de preguntas y de dar las respuestas correspondientes, llegó la resolución: Nos dejamos exportar el producto siempre que no entrara ningún material bovino en nuestras instalaciones de Palafolls de zona declaradas en la lista oficial de países con el mal de las vacas locas.

Lo habíamos logrado!!!!...Además nos solicitaron ayuda para poder establecer unos requerimientos para la importación de estos tipos de productos.

Podíamos estar satisfechos habíamos logrado entrar en la administración norteamericana y hacer llegar nuestro caso!!! Era una pasada.

Ahora, recordando con cierta lejanía en el tiempo, recuerdo mi actividad como intensa y a la vez feliz. Y como uno puede sentirse feliz cuando se está jugando el futuro de la empresa, de los accionistas y de todas las familias que viven de ella…Pues porque está en estado de Bioflow! Ya que no he traicionado ninguna de mis fortalezas, fui fiel a mí mismo, a la parte innata de mi personalidad.

Perseverancia y la capacidad de poder subir varios niveles al problema que me enfrento o a la situación, con el fin de poder disfrutar de una distancia relativa que permite analizar los temas alejando la parte emocional, o mejor dicho, colocando este elemento como un más del análisis empático de la situación. Sin duda estas dos son una de mis habilidades más destacadas, entre otras, y fueron las utilizadas en todo momento para resolver este tema.

Que grato recuerdo el reto del lobby en el Capitolio…

SR. BOYATZIS: COMPARTIMOS VISION



Ayer he asistido a una conferencia en Esade cuyo título ha sido : "Ser un líder a través de la inteligencia emocional". El ponente ha sido  Richards Boyatzis. Se trata de una persona estudiosa de la inteligencia emocional, con conocimientos superiores a otros gurus que han tenido más impacto mediático.

Me explican de que estuvo una temporada en Harvard, pero abandonó el entorno por que se encontró en medio de personas lógicas, racionales que basaban todo el éxito de la organización de la empresa en los sistemas y no en las personas y sus emociones.

Venía con la invitación del staff de Esade, con la expectativa de encontrarme una persona emocionalmente muy inteligente. Y realmente se ha confirmado: El Sr. Boyatzis es muy crack en los aspectos de emociones.

Después de unas horas, me han quedado algunas reflexiones, aunque en mi mente solamente me viene la satisfacción personal de que todo aquello que ha comunicado no era nuevo para nadie de la organización de Bioibérica. Desde hace muchos años venimos trabajando desde las fortalezas de las personas, no desde la mejora de las carencias o debilidades.

Venimos trabajando la movilización del lado positivo de las personas, de la energía motivadora.

Lo que fue esta conferencia es la validación de conceptos o conclusiones que nosotros hemos ido llegando en base de nuestas ideas y observación. Un científico de primer nivel mundial , estudioso del tema de la psicología de las empresas, nos ha validado nuestra filosofía Bioflow!. Algunas de las validaciones que me vienen a la mente son:

- No hay que perder tiempo en trabajar las areas de mejora de las personas.
- El liderazgo es una relación, por lo que tiene tanto papel en el proceso la persona que lidera como el grupo que le ha de seguir.
- Aquel lider más potente en general es el que sabe sacar lo mejor de las personas a nivel profesional y de personalidad.
- Hacer planes de rendimiento es estar en el área negativa del negocio, ya que lo que hay que trabajar es el conocimiento de uno mismo y el descubrimiento de lo que uno hace realmente bien.
- El cenit de la felicidad y de la eficacia viene cuando uno está bien consigo mismo.
- Cada líder ha de descubrir su estilo según sus fortalezas.

Pero lo que más de más me gustó es una emoción y una situación que siempre he vivido y a la que Boyatzis hizo referencia. Es el punto mágico que recibes cuando alguien empieza a actuar desde las fortalezas. Es como un efecto de mágia rapidísimo en el que sientes en tu propia piel la felicidad!!...Yo lo he sentido cada vez que he estado en procesos de mejora de las personas desde el punto de vista de las fortalezas y los retos. He visto expresiones en la cara de las personas y cambios en la actitud que son increibles.

Eso es lo que más me ha gustado de toda la conferencia, de que una persona que trabaja en la misma línea de pensamiento que nosotros (Bioibérica-Bioflow), describa la misma sensación mágica de el cambio de actitud de las personas cuando trabajan desde la fortaleza.

Me ha gustado y estoy satisfecho. 
 

martes, 13 de mayo de 2008

LOS DIAMANTES QUE TIENES A TU ALREDEDOR



Una vez me encontraba en el Ministerio de Sanidad Español. Lugar, en el que uno espera encontrar funcionarios con poco espíritu de superación, poca innovación de la gestión, estructuras pesadas, montañas de ineficiencia,...La Administración aún tiene un largo camino a recorrer en la mejora de su eficacia, y no solamente es España, ya que he visto los mismos síntomas en mis viajes a otros países del Mundo.

Esta vez fue completamente diferente. Descubrí a una persona, alto cargo del Ministerio, que me sorprendió muy gratamente. Una persona capaz, con gran sensibilidad hacia sus colaboradores y con una visión del management digno del mejor directivo de la empresa privada. ¡¡Bravo por ella!!. Esto dio pié a entablar conversación sobre la dirección de personas. En uno de los instantes de la apasionada charla, me comentó:

- En un libro que leo a menudo (No me acuerdo cual), la autora dice: “Tienes que descalzarte para darte cuenta de los hermosos y valiosos diamantes que tienes a tu alrededor”

Esta cita me dejó perplejo. Como siempre mi cerebro se puso a analizar aquello de forma frenética. ¡ Había tanta riqueza encerrada en las palabras pronunciadas!.

Descalzarse...¡Claro! quiere decir que abras tu mente, que rasgues tu coraza protectora, que te comuniques con tu entorno.

Diamantes...¡Evidente!. Hay grandeza a mi alrededor. Mi familia, mis colaboradores...todos tienen grandes cosas que aportarme, grandes cosas de las que aprender.

Si no me descalzo, es decir, si no me abro a los demás, aplastaré el diamante como si fuera una vulgar piedra del camino, y lo haré sin notar el pinchazo que si sentiría si fuera descalzo.

Esta apertura personal al mundo que gira alrededor mío, no es posible si yo mismo no abro mi mente a los demás. Y para ello tengo que comunicarme con ese Mundo. El crecimiento personal y profesional de las personas está mucho más cerca de lo que nosotros mismos nos imaginamos.

Pero comunicarte supone una serie de esfuerzos adicionales, aprender a practicar habilidades nuevas. Entrenamiento y renuncia a hábitos anclados en tu manera de proceder. En resumen gasto de energía y voluntad.

viernes, 9 de mayo de 2008

HAY QUE SER POSITIVOS EN LA VIDA



Soy un total convencido de que uno ha de mostrar siempre una actitud positiva en ela vida, ya que el ser o no positivos, creo que nace de la moral que tengamos para afrontar las situaciones.


Una vez, estaba en Japón, concretamente en Tokio, en una de mis visitas comerciales. Tenía que convencer a una empresa japonesa que usaran nuestros productos, al menos, como mínimo, abrir la puerta para arrancar el proceso. En Japón, todos los procesos de compra que he vivido han sido lentísimos.

Antes de pasar a la reunión de trabajo con el Director General de la empresa, tocaba la visita protocolaria con el Presidente, con té verde para amenizarla. Era una persona afable, que hablaba pausadamente , lo que me ayudaba a entender su inglés con acento nipón. Claro que él tenía que hacer también su esfuerzo en entender mi inglés españolizado...

Hablamos de lo bonito que es Japón (Es cierto!), de lo curiosa que es su tradición de comer pez crudo, del orden de la cuidad, de la educación y tradición de la sociedad japonesa, de la afinidad con Barcelona, etc. De todo un poco vaya.

Al final, cortésmente, me preguntó:

- ¿Y a ti como te va?.

No sabía que contestar. Su pregunta era tan abierta que no sabía si preguntarle si se refería a mí personalmente, a mi viaje, a mi profesionalmente, a la empresa,...Opté por contestar una vaguedad:

- Va bien, aunque podría ir mejor. En la empresa siempre hay dificultades. La competencia es muy dura- Intenté preparar la reunión posterior con el Director General, e intentar fomentar el cierre de la visita de cortesía con el Presidente.

Mi respuesta pareció sorprenderle. Aún no sé por que ,pero fue así. Habló en japonés con su Director General, también presente en la reunión.

- ¿Quiere Ud. Saber mi teoría sobre “ser positivo”?- me requirió.
- ¡Claro!- Cualquiera se negaba. Yo pensé: “Más protocolo. Todo sea por el negocio. A ver si esto me ayuda más a entrar mejor con el Director General”.
- Pues verá. Aquí en Japón, como en otras partes de Mundo, se presentan infinidades de situaciones negativas. Mi empresa no está fuera de esto, y por lo que veo la suya tampoco.

Asentí con la cabeza, como animándole a seguir. Puede que sacara algo de esta novedad. Costaba seguirlo, pero por suerte hablaba con pausas y se paraba a comprobar si le seguía.

- Muchas de estas ocasiones- prosiguió- son negativas. O perdemos un cliente, o se nos estropea una máquina de la fábrica, o sale un nuevo competidor que arrasa en el mercado, o nos bajan los precios de los medicamentos, o los proveedores nos suben los precios de las materias primas...Todas esta situaciones y más son malas para la vida de mi empresa. Llevan una carga de negatividad asociada muy fuerte, que al final si no se gestiona acaba contagiando al equipo.

Por ahora, nada nuevo, pero me veía aguantando bien el discurso. Le volví a dar señales de atención con otro asentimiento , esta vez adornado con una sonrisa.

- Lo que yo hago cuando pasa una situación de estas características, es reunir a las personas implicadas, y les digo: “Hacedme una descripción de la situación. Escribidla en la pizarra”. Una vez descrita y expuesta en la pizarra, que vemos todos, anoto a su lado: Nivel CERO. Después proseguimos con el Nivel 1. Les digo: “Vamos a hacerla aún peor. ¿Qué pasaría si fuera peor?”. Luego continuamos con el Nivel 2: peor situación que el nivel 1. Nivel2,.. y así vamos , normalmente hasta el nivel 5. Dramatizamos las situaciones al máximo. Finalmente hago volver al nivel CERO y por comparación con el último nivel, sale una exclamación unánime: “Pues no es tan mala la situación”. De esta manera recupero positividad en la mente de aquellos que tenían negatividad.
- ¿Y funciona?- le pregunté sorprendiéndome a mí mismo de la impetuosidad con la que había formulado la pregunta.
- ¡Muy bien!- Contestó el Presidente, con una amplia sonrisa que premiaba mi pregunta.
- ¡Excelentemente!- reafirmó con convicción el Director General, lógicamente guardando unos segundos de retraso con la exclamación de su jefe.

Aquel día quedó en mi memoria para siempre. Pero no solamente por que era la primera vez que alguien me hablaba de cómo gestionar la actitud positiva de la gente, sino por la experiencia que viví al día siguiente:

Era la primera vez que iba a coger el tren en solitario. Tenía que trasladarme desde Tokio a Nagoya , donde tenía una reunión de trabajo. Llegué a la estación sin novedad, sin problemas. Una vez dentro, Dios mío!!!

Todo estaba en japonés, con pantallas luminosas multicolores vomitando símbolos mareantes que no tenía ni idea que querían decir, altavoces sin parar de anunciar, en japonés, supongo las llegadas y salidas de los trenes, riadas de gente corriendo hacia los trenes, viniendo de los trenes...Busqué algún lugar donde hubiera algo en inglés y no lo encontré....busqué donde encontrar un billete,...nada. Pregunté tres veces por la taquilla...nadie hablaba inglés.

En ese momento, me entró verdadero pánico, bueno lo que realmente sentí era pavor. Estaba en la otra punta del Mundo, perdido. Tenía una reunión y ni sabía adonde ir a comprar el billete del tren, ni que tren era, ni que andén, ni entendía nada de nada de lo que me decía la gente...Todo por querer espabilarme por mí mismo, y renunciar a que me vinieran a ver a Tokio.

De repente me vino a la mente las palabras del presidente de la reunión del día anterior: “Dramatiza la situación, nivel CERO, 1,2,3,4,5...”. Me sobrevino la suficiente clama para iniciar el proceso de reflexión siguiendo la recomendación del sistema de positivizar:

Nivel CERO: No tengo billete, no sé japonés, no se que tren va a Nagoya, y tengo una reunión y no puedo faltar.
Nivel 1: Que además no tuviera dinero.
Nivel 2: Que además no tuviera pasaporte.
Nivel 3: Que además me encontrara mal.
Nivel 4: Que además estuviera en medio de Japón en una estación secundaria, lejos de Tokio.
Nivel 5: peor sería si...

Cuando llegué al nivel 5, paré. Comparé las dos situaciones:

Nivel CERO: No tengo billete, no sé japonés, no se que tren va a Nagoya, y tengo una reunión y no puedo faltar.

Con la dramatización hasta el nivel 4:

NIVEL 4: No tengo billete, no sé japonés, no se que tren va a Nagoya, y tengo una reunión y no puedo faltar. Sin dinero, sin pasaporte, enfermo y en la otra punta de Japón en una estación de nivel secundario.

Realmente cambió mi estado de ánimo. Me convencí que me estaba poniendo nervioso por una tontería. La verdad me sorprendió la inyección de positividad que obtuve al volver del nivel 4 al CERO. Me dije a mi mismo: “Josep, si no vales para comprar un billete de tren y coger un tren, no vales para moverte por el Mundo.¿ Como podré salir airoso de otras situaciones más complejas?”.

Fue magia. Me fui directo a la persona que estaba detrás de un parada de sandwiches, y con señas me hice entender que quería comprar un billete para Nagoya. Me indicó un rincón de un mostrador (NO me extraña que no encontrara la taquilla), compré el billete (¡ ida y vuelta!), pregunté otra vez por señas, al menos 8 veces, donde salía el tren a Nagoya, pregunté en el andén si el próximo tren iba a Nagoya, al menos 4 veces, y cogí el tren. Fue el viajen tren más placentero y fantástico que jamás he efectuado. Y además para celebrarlo era la primera vez que iba en el famoso tren bala japonés.

Durante el trayecto hasta Nagoya recordé muchas veces las palabras del presidente japonés: Dramatiza y Compara, Dramatiza y Compara, Dramatiza y Compara, Dramatiza y Compara, Dramatiza y Compara,...


Mi mujer me recuerda de tanto en tanto, con su sabiduría habitual, su particular manera de ver las cosas, muy próxima, sin saberlo, a la de aquel presidente de la empresa japonesa:

“ Por muy mal que estés, piensa que siempre habrá alguien en peor situación que tu”

Ser positivo ha sido y es una de los aspectos que me han dado más fuerza interior, más fortaleza emocional en el transcurso de mi vida personal y profesional.

Es cierto de que ser positivo suele ser parte de la personalidad de cada uno. Hay personas pesimistas por naturaleza a las que parece imposible que alguna vez puedan pensar de forma positiva. La misión como gestor de personas es el de sacar lo mejor de todos los colaboradores , incluidos los más reticentes a los cambios o los más negativos. Gestionar las situaciones para que a través de la búsqueda de las actitudes positivas se impulse la motivación a desarrollar un trabajo que satisfaga, es un deber.

Intento no olvidar nunca , que una vez pasada o superada aquella situación tan negativa, tan nefasta,..habrá que recordar al equipo que la sufrió, la positividad que se invirtió en superarla.

Los momentos difíciles son oportunidades de aprender y vivir grandes experiencias.

miércoles, 7 de mayo de 2008

LA DIFICULTAD DE LOS PROBLEMAS



Hoy en día no hay jornada sin tener que afrontar problemas. Vienen uno detrás de otro, sin tiempo a ser gestionados ni solucionados.
Uno podría sentirse ansioso y estresado, es fácil sentir estos sentimientos o emociones.

Pero los problemas no son más de campos de actividad donde desarrollar nuestras habilidades y los veraderos espacios profesionales donde podemos desarrollar todas nuestras habilidades de personalidad y nuestros conocimientos profesionales.

Cuando uno piensa en un problema, a mí se me viene a la mente la escuela, la asignatura de matemáticas en las que te ponían un problema para resolver , pero siempre tenía una solución. Por lo tanto cuando intento definir lo que es un problema lo hago como un planteamiento con solución.

Cuando una situación no tiene solución es un enigma.

Esta actitud, de pensar que todos los problemas tienen solución, me ha hecho siempre enfocar todas las situaciones con motivación de encontrar como solventarlas.

Una vez estaba reunido con una persona y le comentaba sobre la cantidad de problemas que teníamos en la empresa, de la sensación de bombero que me daba en ocasiones, ya que 10 asuntos, 8 eran problemas. Después de este comentario, me sorprendió con lo siguiente:

- Esto quiere decir que estás vivo, que la empresa está activa.
- Si hombre, me vas a decir de que cuantos más problemas , más viva está la empresa. Querrás decir que más muerta está la empresa, ¿no?.
- Pues no. El ejecutivo de la empresa es a los problemas como el médico a las enfermedades.
- A ver, explícamelo.
- Pues que el médico no existiría si no hubieran enfermedades. Entonces..
- ..¡ entonces no habría ejecutivos si la empresa no tuviera problemas!
- ¡Exacto!. Los problemas son la materia prima de trabajo de las empresas. De hecho todas las empresas nacen de un problema. Rentabilizan la solución a un problema. Por ejemplo: Las empresas telefónicas hacen dinero a través de solucionar el problema de la distancia física entre las personas. Ya que el teléfono nació para evitar hacer kilómetros para explicarle al otro que es de tu vida.
- ¡Gran revelación esta!

No sé si el ejemplo de la telefónica era acertado o no, pero si que su visión de la gestión de los problemas sufrió un cambio absolutamente diferente desde aquella conversación.

Pasé de odiar los problemas a estar cómodo y ansioso de gestionarlos. Aprendí a que frente a problemas, como decía mi profesor de Matemáticas, hay soluciones. Como consecuencia gané en fortaleza emocional, en que los problemas no atacaron más mis emociones, por que eran simplemente más materia prima para gestionar en mi trabajo diario.

El éxito pues de una persona es su capacidad de resolver, conjuntamente con su equipo, los problemas. A más complicados, mayores éxitos.

¡ A grandes males, grandes remedios!

Ha quedado como un clásico de mi estilo de gestión, lo que una vez les puse a mis colaboradores el:

I LOVE PROBLEMS!!