miércoles, 7 de mayo de 2008

LA DIFICULTAD DE LOS PROBLEMAS



Hoy en día no hay jornada sin tener que afrontar problemas. Vienen uno detrás de otro, sin tiempo a ser gestionados ni solucionados.
Uno podría sentirse ansioso y estresado, es fácil sentir estos sentimientos o emociones.

Pero los problemas no son más de campos de actividad donde desarrollar nuestras habilidades y los veraderos espacios profesionales donde podemos desarrollar todas nuestras habilidades de personalidad y nuestros conocimientos profesionales.

Cuando uno piensa en un problema, a mí se me viene a la mente la escuela, la asignatura de matemáticas en las que te ponían un problema para resolver , pero siempre tenía una solución. Por lo tanto cuando intento definir lo que es un problema lo hago como un planteamiento con solución.

Cuando una situación no tiene solución es un enigma.

Esta actitud, de pensar que todos los problemas tienen solución, me ha hecho siempre enfocar todas las situaciones con motivación de encontrar como solventarlas.

Una vez estaba reunido con una persona y le comentaba sobre la cantidad de problemas que teníamos en la empresa, de la sensación de bombero que me daba en ocasiones, ya que 10 asuntos, 8 eran problemas. Después de este comentario, me sorprendió con lo siguiente:

- Esto quiere decir que estás vivo, que la empresa está activa.
- Si hombre, me vas a decir de que cuantos más problemas , más viva está la empresa. Querrás decir que más muerta está la empresa, ¿no?.
- Pues no. El ejecutivo de la empresa es a los problemas como el médico a las enfermedades.
- A ver, explícamelo.
- Pues que el médico no existiría si no hubieran enfermedades. Entonces..
- ..¡ entonces no habría ejecutivos si la empresa no tuviera problemas!
- ¡Exacto!. Los problemas son la materia prima de trabajo de las empresas. De hecho todas las empresas nacen de un problema. Rentabilizan la solución a un problema. Por ejemplo: Las empresas telefónicas hacen dinero a través de solucionar el problema de la distancia física entre las personas. Ya que el teléfono nació para evitar hacer kilómetros para explicarle al otro que es de tu vida.
- ¡Gran revelación esta!

No sé si el ejemplo de la telefónica era acertado o no, pero si que su visión de la gestión de los problemas sufrió un cambio absolutamente diferente desde aquella conversación.

Pasé de odiar los problemas a estar cómodo y ansioso de gestionarlos. Aprendí a que frente a problemas, como decía mi profesor de Matemáticas, hay soluciones. Como consecuencia gané en fortaleza emocional, en que los problemas no atacaron más mis emociones, por que eran simplemente más materia prima para gestionar en mi trabajo diario.

El éxito pues de una persona es su capacidad de resolver, conjuntamente con su equipo, los problemas. A más complicados, mayores éxitos.

¡ A grandes males, grandes remedios!

Ha quedado como un clásico de mi estilo de gestión, lo que una vez les puse a mis colaboradores el:

I LOVE PROBLEMS!!

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