jueves, 23 de junio de 2011

LA EXQUISITEZ DE UNOS SIMPLES HUEVOS FRITOS!


El equipo de gestión de Damm son unos cracks. Construyendo una marca de cerveza lena de atributos emocionales, ligados a la esencia de la vida y a mensajes profundos de la realidad humana.

Desde anuncios contados como historietas han sabido comunicar aspectos esenciales de una vida cotidiana a sus consumidores. Sin decir que su cerveza es la mejor , la han aupado al máximo nivel de notoriedad y simpatía. Siempre explotando valores como la amistad, el esfuerzo, el orgullo de pertenencia, el trabajo, el esfuerzo, la creatividad, el rigor, la diversión, el amor…


El ultimo anuncio es según mi opinión personal otra obra de arte, y más si uno entiende el entorno donde se ha realizado, y desde donde se envía el mensaje final...Absolutamente genial para Ferrán Adrià i para la marca Estrella Dorada Damm.


El spot publicitario en cuestión cuenta como un chico aspirante a cheff tiene la suerte de poder hacer un stage en El Bulli (el mejor restaurante del mundo). El junto a un grupo de “sanotes” compañeros y compañeras recibe las clases del maestro Ferran Adrià.


Durante su estancia, además de pasar algunas peripecias culinarias, Vive las clásicas aventuras de los estudiantes estivales: amor, diversión a la luz de la luna, descubrimiento de nuevos lugares, baños idílicos en aguas cristalinas, divertidos accidentes, locuras varias,etc


Al final de la estancia, el protagonista tiene la osadía de cocinarse unos huevos fritos en los fogones de El Bullí!!! Donde se cocinan los más sofisticados platos del mundo. En los fogones con más estrellas Michelin que el cielo de una noche de verano... Unos simples y humildes huevos fritos. ¡Que herejía!


Una vez cocinados se va a nevera en búsqueda de la cerveza que acompañará al modesto alimento….Y entonces va y le pilla con la imprudencia el maestro Adriá. El alumno baja la mirada, avergonzandose de la imprudencia cometida. De su osadía de cocinar tal popular comida en tan sofisticado lugar!!


Pero (Sorpresa!!) el maestro coge un trozo de pan, lo hunta en la yema de uno de los huevos fritos. Lo saborea y acto seguido felicita al cheff!!!...Dios mio que está pasando?. Como es que permite tal actuación?...Pues si, no solamente eso, sino que le pasa un brazo alrededor del hombro y juntos se van a la terraza frente de un paradisiaco paisaje de la Costa Brava. Allí disfrutan de una distendida y animada charla. Una charla veraniega fantástica y memorable...mientras disfrutan de los huevos fritos y de la cerveza!!


Y entonces en pantalla aparece una sentencia de vida:” Las cosas normales pueden ser extraordinarias”


Genial!...Pero lo más genial de todos es que esta frase esté en el contexto del mejor restaurante del mundo. El inventor de la cocina más creativa y compleja que existe hoy en día. El inventor de hacer creaciones culinarias que transgreden lo imaginable. Y como eleva a grado de sublime a unos huevos fritos es sencillamente fantástico.


Por cierto, estoy absolutamente de acuerdo. Donde existan unos buenos huevos fritos…


(Si alguien quiere ver el spot completo lo tiene en la web de Estrella Damm (http://www.estrelladamm.com/es/)


Es verdad, las cosas normales pueden ser extraordinarias. Parece que disfrutamos de complicarlo todo porque lo sofisticado parece más atractivo, ya que lo simple no vende...Demasiado simple, demasiado evidente!


Deberíamos de ir directamente a lo que buscamos y no dar miles de rodeos, para acabar escuchando cosas como “porque no me lo decías, hemos estado días con este tema cuando en un segundo se solventaba…”


Hay tantas cosas normales que son un placer que las pasamos por alto...Como la sonrisa de tus seres queridos, como un momento de risas y alegría de personas, como el esfuerzo de un grupo de personas en un trabajo, como el saludo diario de la persona con la que te cruzas cada día, como el mismo despertar de cada día…


Cocínate de tanto en tanto unos simples huevos fritos, tomate una cerveza y piensa durante el disfrute de los sabores que cosas de tu vida tienes delante tuyo y que por simples no les das la importancia que se merecen.


Las cosas normales son extraordinarias!!

martes, 21 de junio de 2011

ME HAN REGALADO MIRLOS Y ESTORNINOS!


El pasado jueves visitamos la sede de la Fundación Molí d’en Puigvert de Palafolls. Se trata de una Fundación volcada en la inserción laboral de personas con enfermedades mentales.


Para ello cuentan con diversas actividades como talleres de carpintería, campos de cultivos ecológicos, talleres de remodelación de muebles antiguos, taller de albañilería, una tienda outlet del grupo Inditex, etc…Impresionante!


La visita se debía a que acabamos de iniciar una colaboración entre ellos y la empresa, para que desde sus campos de cultivo ecológico nos suministren diariamente las verduras de nuestro comedor. Se trata de un convenio beneficioso para todo el mundo. Para la fundación ya que dispondrá de un cliente nuevo de alto consumo diario. A las personas de la empresa que comerán sano con verduras no tratadas con pesticidas y al entorno natural porque compremos en proximidad y evitaremos transportes.


La Fundación tiene su sede en un antiguo molino, totalmente restaurado por los mismos alumnos del taller de albañilería. Estábamos admirando su antigua maquinaria. Era un juegos de ruedas y engranajes realmente curioso. “Antiguamente existía gente que realmente era innovadora. Ahora vemos con poco respeto inventos del pasado que seguramente fuera un gran salto hacia adelante”, pensé .


De repente se acercó hacia mí una persona. Se trataba de uno de los trabajadores de la Fundación. Caminaba renqueante, ladeandose de un lado a otro. A pesar de tener alrededor de unos 50 años, una gorra de béisbol que le daba un aire juvenil. De forma solemne y seria se dirigió hacia mí a pesar de que habían más personas que me acompañaban:


- Hola Señor- Me saludó.

- Hola, contesté. ¿Que tal?

- Soy Jaume. Le traigo un dibujo para Usted...


Me entregó un papel con unos pájaros dibujados. Ví que las esquinas superiores estaban rotas como si lo hubiera arrancado de un lugar. Este hecho me impresionó y me emocioné. ¡Me estaba dando un obsequio de bienvenida por visitar su lugar de trabajo!


-...Es un mirlo y un estornino. Cada uno vuela diferente. Los mirlos va más por libre, casi en pareja, y en cambio los estorninos siempre va en grupo. Yo me fijo mucho con los pájaros ¿Sabe?

- Si. El mirlo canta muy bien.

- Si,si.

Y se fue de igual forma como había venido. Tranquilamente salió por la puerta del Molino y buscó un lugar soleado donde sentarse.


Me acaba de hacer un gran regalo. Por lo que pude saber lo que me dio tenía para él un gran significado. Sus dibujos son muy importantes. Su explicación acerca de su observación de los pájaros era un claro ejemplo que aquel dibujo eran más que unos cuantos trazos. Era su orgullosa interpretación de la observación de Jaume de la naturaleza. Aunque no hacía falta que me lo dijeran. La emoción en el momento que me lo dió fue tan profunda que me llegó directa a mi interior.


Un regalo un acto, un obsequio...que te mueve por dentro no se compra con dinero se hace desde el alma y desde el más intenso afecto.


El Domingo cuando escuché por la mañana el canto de un mirlo , pensé en Jaume y su sencillo y profundo obsequio. Creo que siempre recordaré ese momento, fue sencillo y emocionalmente potente. Y yo vivo de emociones.


jueves, 9 de junio de 2011

LOS TICS DEL EXITO


Nos sentíamos frustrados. Habíamos intentado mil y una soluciones para que la gente pudiera evolucionar personal y profesionalmente. Analizábamos con detenimiento las habilidades de cada una de las personas de la empresa, las que debían de mejorar y trazábamos ambiciosos planes de mejora.

Mientras que la vida profesional transcurrió por periodos estables, todos vimos como aquellos fallos (llamados asertivamente áreas de mejora) se fueron subsanando, arreglando...Y nos parecía que nos convertía en mejores profesionales!


Pero cuando aparecía la presión, las urgencias, los retos complicados,...todo el camino de mejora, todo lo adquirido se volvía efímero. Todo lo aprendido se desaprendía!….y eso después de diseñar infinitos e innumerables estrategias de mejora de las personas era una inmensa frustración.


Estábamos en un callejón sin salida. Sabíamos que alguna cosa no estábamos analizando bien. Después de muchas reflexiones intentamos buscar experiencias análogas a nuestro día a día: intenso y exigente que persigue superarse cada día en el logro de resultados…”Somos un equipo de alto rendimiento!”, exclamó una de las personas del equipo.


Esto nos abrió un nuevo enfoque; Buscar en los comportamientos y la motivación de los deportistas de élite. Grandes profesionales que obtienen grandes resultados en ambiente de alta exigencia y con fuerte presión. Personas que mantienen el compromiso de la ambición de ser cada día más competitivos.


Lanzamos nuestros contactos en este mundo, hasta que logramos contratar a una reputada psicóloga deportiva que nos ilustró en este campo.


-….Teníamos un caso de un tenista que estaba atravesando una muy mala racha. - Nos explicaba la psicóloga - Analizamos todos los factores externos: personales, entorno… No había habido cambio alguno. Todo era igual como siempre. Pero incomprensiblemente su trayectoria era errática. Uno día ganaba muy bien y el otro perdía contundentemente. En el tenis la concentración es muy importante. Se trata de un deporte individual de gran tensión y en el que entrar en un fallo tras otro te hace perder rápidamente el juego, el set y el partido.


Todos asentíamos. Se explicaba muy bien y ansiosos esperábamos a que nos diera la solución mágica.


  • ¿Y tenía solución?- preguntó uno de nosotros.
  • Si tuvo, pero nos costó bastante averiguarlo. Decidimos grabarle en acción. Tuvimos suerte porque el partido en concreto empezó de forma apabullante, ganando el primer set por 6-1. Jugando de forma espléndida y muy regular.
  • Vaya...que bien.
  • El segundo set lo perdió 6-2...y el tercero lo ganó 7-6...


“Hasta aquí nada nuevo” pensé “Nos ha explicado un partido típico de tenis…”


-...Nos pusimos a visionar el video. Sobretodo cuando estaba ganando. Vimos como respiraba antes de sacar, como jugueteaba con las varias pelotas antes de escoger la definitiva, como botaba la pelota, como se colocaba la cinta, toda su gesticulación, su concentración...Siempre era el mismo ritual: exactamente el mismo!.

- Si es verdad que siempre ves a los tenistas repitiendo los gestos. Muchas veces te cansar y dices..¡A que espera!- comentó uno de nosotros.

- Tienes razón es aburrido para el que ve el partido, pero han de descansar de cada punto- matizó ella- Pero también visionamos cuando que hacía en periodos en los que perdía los puntos. Y de forma aleatoria, practicaba un ritual totalmente diferente, viendo claramente que no era la concentración habitual, sino que su protocolo era irregular…

  • ¿Y que hicisteis?
  • Pues lo compartimos con él. Se sorprendió tanto como nosotros, pero reconoció los gestos de los “tics” ganadores. Reconoció que le permitían disponer de más tiempo para borrar el punto anterior y pensar de nuevo de forma limpia en el partido. Decidimos poner en practica en los entrenamientos la consciencia del automatismo vencedor y mejoró su juego...Desde entonces su juego es más regular. ¡Sin altos y bajos!
  • Pero…¿Y esta experiencia como se puede aplicar a la realidad de alguien que trabaja en una empresa?
  • Fácil. La conclusión de nuestro análisis fue que cuando las cosas van bien es porque estás usando la parte de fuerte de tu carácter o personalidad. Que la clave de todo no está en el “que” tengo que hacer sino en el “como” lo tengo que hacer. Seguramente cuando los resultados no salen has de buscar en los momentos en que salían.
  • Interesante. Es como recordar cuando estabas contento porque estabas contento..- aportó alguien del equipo.
  • En el deporte de élite- continuó la psicóloga- o en la vida hay que centrase en tus habilidades y olvidarse completamente de mejorar lo que no tienes. Un deportista ha de competir al máximo nivel y eso solamente se logra destacando desde su habilidad excelente. Nunca logrará resultados por encima de la normalidad si quiere hacerlo desde una habilidad en la que es deficiente…


….


Ese fue el inicio del camino del Bioflow: Afrontar los retos desde la habilidad innata que dispones de forma excelente.


Recuerda cuando estas motivado o te van bien las cosas. Recuerda que haces, como lo haces, donde lo haces, para que los haces...Recuerda vivencias de las que te sientas orgulloso y visualiza como las resolviste, que habilidades usastes y como enfocaste los problemas. Descubre aquellos tics que de forma inconsciente utilizas cuando estas en plena motivación, en pleno bioflow!...Y hazlos conscientes.


Y vive la vida desde ellos.


Porque todos tenemos alguna habilidad en la que somos mejores que la mayoría de las demás personas!!

miércoles, 1 de junio de 2011

MUEVETE POR TI Y PARA TI!!


Estaba en un curso sobre Marketing. Se celebraba su sesión de clausura, cuando el profesor comentó:

  • En el mundo empresarial hay tres tipos de empresas: Las que hacen que pasen las cosas, las que esperan que pasen para ver que hacer y las que no se enteran de que han pasado las cosas..

Genial visión de una realidad vital. Porque esta máxima no solamente es aplicable a las actividades empresariales sino que se acopla perfectamente a las personas y a nuestras decisiones diarias:


¿Hacemos que pase?.

¿Esperamos que pase. A ver que pasa?.

O cuando nos demos cuenta, no nos habremos enterado y ya habrá pasado…


Alerta!!! No dejes que los demás guíen tu vida. No esperes a que las cosas pasen para ver que vas a hacer, porque seguro que ya será tarde. Ponte las pilas de tu vida , desempolva la iniciativa y toma las riendas de tus decisiones.


Actuar es mejor que hablar del tema.

Ocuparse es mejor que preocuparse.


Piensa que la gente va a querer estar contigo si eres de aquel tipo de persona que enseguida convierten los problemas en planes en acción. Todo el mundo quiere estar con personas positivas que son capaces incluso de publicitar sus fiascos, de sus ideas nuevas emprendidas y falladas. Ríete de ti mismo...Pero no dejes de emprender, de actuar!


Desdramatiza los errores. Si los miras desde la distancia seguro que no son tan graves...Probar, equivocarse, aprender, volver a probar…

Equivocarse es bonito. Forma parte de la vida. Es una buena opción.


Tu te has de marcar tu camino, sea cual sea el énfasis de ambición que le quieras dar. Nadie va a tener más interés que tu en vivir tu vida. En abrir nuevas ideas, nuevas experiencias,...Toma la iniciativa y no te conformes.


Adelántate y da tu un primer paso en algo, por muy mínimo que sea, por muy insignificante que sea….


Tienes mucha más calidad de vida la persona con iniciativa que transforma y juega con las oportunidades que le rodean, que la gente que renuncia a ser ella misma para vivir dentro de las limitaciones de una realidad estéril que siente que no puede alterar.


“La felicidad está en nosotros mismos. Somos felices porque amamos, no porque nos amen…” Maria Teresa de Calcuta.

domingo, 15 de mayo de 2011

...Y...¿POR QUE LUCHO?


A las 6 de la mañana ya estaba sentado en el avión encaminado hacía la reunión. Cuando te levantas tan pronto, a las 4 de la mañana, para hacer una reunión al otro lado de Europa y volver en el mismo día a Barcelona, uno pasa ineludiblemente por una primera fase matinal con un despertar largo y anodino. Solamente es posible acelerarlo con un buen “chute” de café. Las dos horas de vuelo de la ida sirven para irte espabilando poco a poco.


En este estado de alergatamiento me vino a la mente las muchos frentes en los que estoy trabajando actualmente…”Que complicado es todo”, pensé, “pero es lo que me toca hacer, luchar para sacar adelante todas las actividades. No hay que desfallecer, sino luchar, luchar,luchar….Si claro”. No sé si fue el sueño o que me empezaba a despertar cuando me vino una reflexión a la cabeza “¿Y que es lo que me hace que luche?¿Que razón me mueve?¿Por que lucho?”...y empece a filosofar….



“¿Porque se lucha en la vida?, ¿Que es realmente luchar?”, empecé a pensar;

Luchar es llevar el empeño mas allá de lo lógico,

luchar es tensar tus posiciones por convicción de lo que estas buscando,

luchar es fijar un objetivo inamovible,

luchar es defender tu posición y tus ideas sin tregua ni desfallecimiento,

luchar es emplear la perseverancia en su mas alta dimensión,

luchar es hacer oídos sordos y vista ciega a las dificultades y adversidades,

luchar es usar mas energía de la que aparentemente tenemos,

luchar es incluso actuar en contra de consejos externos conversadores que desaconsejan la actuación,

luchar es hacer consciente la capacidad personal de sufrimiento,

luchar es definir retos imposibles e inverosímiles,

luchar es pensar en una realidad y en unos parámetros lejos de lo evidente,

luchar es no mirar con los ojos de lo obvio,

luchar es descartar las conclusiones de mirar las situaciones desde lo políticamente correcto,

luchar es escoger el peor camino, la solución menos alegre y menos divertida, la vía mas difícil,

luchar es ir más allá de la extenuación,

luchar es vencer al cansancio y al desánimo….

...Y entonces, ¿ por que lo hacemos? ¿Porque somos tan masoquistas de elegir el camino duro de la lucha? ¿Que es lo que nos mueve a tener la motivación sostenida de no desfallecer en el empeño? ¿Que nos mantiene el compromiso de la dura dirección tomada?


Supongo que lo hacemos porque entendemos que al final de la lucha obtendremos un logro y una recompensa única. Ha de haber un premio…¿Será la felicidad que sentimos cuando logramos el reto?. Esa felicidad adictiva que volvemos a buscar de nuevo cuando emprendemos otro proceso vital.


“Bueno vale” me dije a mí mismo. “Igual si que es eso. Luchamos para ser felices”.

No se, había alguna cosa en mi razonamiento que me parecía pobre y superficial. No me gustaba finalizar el razonamiento con la palabra felicidad. Se trata de una forma fácil de cerrarlo. Usamos “felicidad” de una forma poco definida...


“No!, tengo que darle más vueltas al tema…” me insté.


  • ¿Le apetece un café?- Me preguntó la azafata.
  • Si, gracias.
  • Son 2 euros!


El sorbo del café negro me llegó como una exhalación al cerebro. Mi despertar iba por buen camino. Retomé mi diálogo interior con más energía.


“¿Y cual es el premio?” me volví a preguntar….

La satisfacción de lograrlo. Debe de ser eso...Pero, no. No puede ser eso, eso parece una consecuencia. Tiene que ser algo más profundo , algo que tiene que formar parte de una dimensión más vital más critica de nuestra forma de actuar en la vida.


“¿Será el bien común?” me insistí…

La necesidad de pertenencia a un colectivo , la necesidad de sentir que tu vida tiene sentido si tiene posición en el colectivo. No nos gusta estar solos…


Cuando lucho por algo, casi siempre me mueve el deseo de complacer a los demás y poder hacer que su vida sea mejor. “Eso si que es cierto”. Lucho porque disfruto sirviendo a los demás. Lucho por que necesito la energía de la gente como mi gasolina de existencia.


Lo que mantiene la energía de mi perseverancia es visualizar de que aquello que persigo será bueno para los demás y si de rebote lo es para mí mejor. Aunque lo que a mí realmente me satisface y me hace feliz es el placer del servicio cumplido.


En ocasiones el logro de una lucha viene huérfano de agradecimiento o de reconocimiento. Aunque siempre es bonito que alguien te reconforte de tu lucha, de tu esfuerzo… Aquel agradecimiento que nos hace ver que nuestra existencia vital no es en vano. Que aunque sea un pequeño grano de arena, contamos en este mundo y en esta sociedad.


Luchas porque eres generoso con tu vida. La recompensa de que tu esfuerzo tiene un destino que no eres tu. Como decía Maria Teresa de Calcuta: “la felicidad está en nosotros mismos. Somos felices porque amamos, no porque nos amen…”

La adicción de la lucha está en sentir las emociones que se generan cuando ves que el logro de tu esfuerzo ha hecho feliz a alguien que no eres tu…


  • Abróchense los cinturones que iniciamos el descenso al aeropuerto de Schiphol-Amsterdam.


martes, 3 de mayo de 2011

¡SOBREVIVEN LOS QUE MENOS TIENEN!

Mi escaso jardín me permite cuidar y disfrutar del arte de la jardinería. Me gusta tocar la tierra, sentir la madre naturaleza y sobretodo ver como crece y se embellece. Me gusta ver la evolución del jardín a lo largo de las diferentes estaciones del año, con especial predilección por la primavera. Me gusta ver los primeros brotes de las plantas, las primeras flores, el color mágico que coge el verde cuando con la luz primaveral, el esplendor de colores después de las lluvias de Abril y Mayo.


El jardín un elemento vivo, con colores, con texturas, con olores….Es un espacio que solamente puede lucir desde el esfuerzo y el mimo. Solamente puede lucir si disfrutas en sus operaciones como sacar las malas hierbas, podar, limpiar, abonar, regar, cortar, plantas, injertar, barrer…


Hace tres años en toda la zona de Cataluña vivimos una feroz sequía. Hacía muchos meses que no llovía. No había agua para nada ni para nadie, por lo que el gobierno, con buen criterio, racionalizó el uso de ese bien escaso. Entre las decisiones más drásticas estuvo la prohibición de regar jardines. Como amante de la jardinería me supo mal, pero uno entiende la situación.


Fue un tiempo emocionalmente triste. Ver con pena como cada día como todos los esfuerzos de tantos años; económicos, físicos, estéticos, intelectuales...se iban secando a ritmo frenético fue una dolorosa experiencia. Todas las plantas del jardín se secaron, el césped verde intenso se convirtió en una explanada de tierra, todo cambió del color verde fresco e intenso al verde claro, al amarillo, al marrón, hasta desaparecer...Al final ni un rastro del cuidado jardín.


Un día apenado, estaba sentado en un rincón del jardín. Miraba el entorno pero quise poner los ojos en la memoria de la belleza pasada. Me reconfortaba más pensar en lo que había habido que en lo que veía. Optimista (Siempre!!), pensaba en lo que haría cuando pasara la sequía y volviera a reconstruir el jardín...pero no podía obviar lo que veían mis ojos, no había ni rastro de los colores de las flores, del verde de las plantas, de las mariposas , de los insectos visitando las flores en busca de néctares….De repente, entre tanta tristeza y lánguidos colores se me apareció un pequeño punto de verde procedente de la baranda del garaje. Me froté los ojos, enfoqué la mirada. “¿Será una ilusión?” pensé. Volví a enfocar la vista. “No,No, parece real”. Era un verde matizado con tonos rojizos precioso, que destacaba en medio de todo. Sentí una alegría inmensa. Era como un pequeña esperanza de vida dentro de un desértico e inanimado paisaje.


Me acerqué impaciente. Se trataba de una pequeña planta. Una planta que en condiciones normales no hubiera llamado la atención de nadie e incluso catalogada como “mala hierba” hubiera sido arrancada y erradicada. La planta emergía entre una minúscula grieta del muro que hace de baranda del garaje. Medía unos 7 cms y sus hojas dentadas eran de color verde intenso con matices rojizos.

¿Como podía ser que esa planta emergiera de un lugar tan poco propicio?¿Como podía ser que aquella planta sin agua, sin abono, sin recursos tuviera ese porte erguido y lozano?¿Como podía ser que todo el resto del jardín estuviera completamente seco y la planta con menos recursos de todas las del lugar estuviera totalmente viva?


¿Sería que había acostumbrado a la escasez de agua?. ¿Sería que el riego programado y continuado, el abonado, los mimos y los cuidados del resto del jardín habían sido negativos?.


Lo que era evidente es que en esas condiciones de sequía todo se habían marchitado y desaparecido…..


….En cambio la magnífica planta del garaje, la “Pepita” (Como la bauticé), lucía hermosa como cada año, como todos los años. Pepita sabía, desde siempre, que su vida era exactamente eso, la escasez de todo tipo de recursos. Y ese año, para ella, no era diferente. Si lo era para las compañeras “comodonas” del otro lado del jardín. Y aunque nadie la había considerado parte del jardín, a pesar de no recibir los mismos cuidados que el resto, siempre se había sentido parte de él.


Pepita estaba acostumbrada a desafiar las condiciones adversas. Año tras año se había acostumbrado a rebrotar sin agua, sin nutrientes, sin espacio de suelo, con poco sol…


Pero “pepita” era consciente de lo que le tocaba a ella. Se adaptaba , cada año, a lo que disponía. Y en esas condiciones era siempre capaz de crecer con fuerza y vigor. Y ese año, para ella, no era especialmente diferente....Y es que estaba sana cuando los demás se secaron porque está en el reto justo para desarrollar su potencia. Nunca ha pretendido ser lo que no puede ser.


Aquel emocionante punto verde dentro del seco jardín, pasó desde ese momento a formar parte del jardín. A ser una de los protagonistas. No en vano se trata de la planta más antigua de todo el jardín!!!


Fue y ha sido una lección de vida. Pepita me ha enseñado que hay que saber estar en el reto justo que encaja con nuestras condiciones con nuestras habilidades, con nuestra forma de actuar, con nuestra forma de reaccionar, con nuestra forma de sentir, con nuestra forma de comportarnos, con nuestra forma de vivir, con nuestros valores,…


Y otra...Que desde la escasez de los recursos se construyen sólidos proyectos, que sobreviven delante de las condiciones adversas. Y en estas condiciones, los primeros proyectos en caer son aquellos nacidos desde la abundancia y la facilidad de disponer de recursos.


Después de más de 10 años, cada año, sin falta…”Pepita” alegre y con fuerza se convierte en ella misma, luciendo modesta pero alegre lo que es...la mejor pequeña planta que forma parte de mi jardín.


miércoles, 27 de abril de 2011

¿DONDE ESTÁ MI RESTAURANTE FAVORITO?


Aquella noche habíamos decidido de cenar fuera. El restaurante escogido era nuestro favorito desde hacía muchos años. Un lugar agradable, de servicio cálido sin traspasar la frontera del respeto y la educación, con un ambiente tradicional pero bien decorado, con la suficiente distancia entre las mesas para no contaminar las conversaciones unas con otras, con una excelente comida de mercado con algunos toques especiales del cocinero y un precio justo y adecuado. Una delicia de lugar.


Llegamos al local y la primera sorpresa fue ver que el local había sufrido una transformación estética importante. “No hacía tanto tiempo que no íbamos...Dos meses?” me dije. Presentaba una estética distinta, moderna, funcional y dentro de las tendencias actuales de restauración y decoración. Estaba a la última. Quedaba bien y bonito.


El primero que nos atendió fue una chica en la entrada. “Más novedades”, nos dijimos cruzando las miradas. Hasta la fecha nunca había habido una recepcionista…


  • Hola buenas noches- nos saludó- ¿Me pueden decir el nombre de la reserva?.
  • No tenemos.- De hecho nunca reservábamos debido a que siempre éramos los primeros en llegar y somos rápidos en comer, por lo que sabían que no les causábamos ningún problema en las rotaciones de las mesas.
  • Pues, vamos a ver….- Empezó a mirar la lista de mesas-...La cosa está complicada. Bien, veo que podemos hacer alguna cosa, aunque para la próxima vez les recomiendo que reserven, ya que hoy les hago el favor de buscar espacio, pero no les aseguro otro día…
  • De acuerdo- contesté- No hay problema. Pero es que llevamos viniendo al restaurante desde hace más de 10 años y nunca hemos tenido problemas en este sentido.
  • Uy,..Las cosas son diferentes ahora que hay nuevos propietarios.


“¿Nuevos propietarios?, ¿Ya no estaba el afable propietario?”….


Entramos al comedor y efectivamente se apreciaba aún con más claridad el cambio de fisionomía del local. Era de gamas de colores entre beig y gris-piedra, con un aire muy contemporáneo…¿Donde estaban las mesas tradicionales y los manteles de toda la vida?...Habían menos mesas.


  • Perdone, ¿No está la mesa que daba al jardín interior?- pregunté.
  • No, hemos reducido mesas, porque estaban muy apretadas.


“¿Apretadas?”, pensé. Si precisamente este local tenía una excelente separación entre ellas. “Ya te enseñaré yo lo que es estar apretado si te llevo a algún que otro restaurante!!” me dije a mí mismo.


Llegó Ramón con las cartas. Ramón era el clásico camarero eficiente y profesional. Que se acuerda de lo que le gusta a los clientes pero sabe guardar la distancia para no entrometerse demasiado. Llevaba en el local desde que empezamos a venir. Formaba parte del encanto del lugar.


  • ¿Que tal Ramón?- le preguntamos.
  • Pues ya ven. Con cambios profundos en el restaurante. El Sr. Juan es mayor, estaba cansado.. y apareció comprador y le vendió el negocio. Me consta que muy a pesar de suyo, pero la final el ciclo de la vida es el ciclo de la vida. Estos nuevos propietarios tienen ideas nuevas, más modernas...Mire! - nos enseñó la nueva libreta electrónica para pasar los pedidos- Nos vamos poniendo al día.
  • Pues oye que sea para bien!
  • Eso esperamos...¿Que desean, lo mismo de siempre?
  • Si vamos a lo “tradicional”. Y sobretodo nos traes de aperitivo las tostadas con la salsa especial de chef. Estamos deseando como locos de volver a tomarla.


Ramón puso una cara extraña, con una mueca de tristeza y de miedo.


  • Pues lo siento en el alma!!. El aperitivo especial ya no se sirve. La fórmula la tenía solamente Luís- el cocinero de toda la vida- .... Los nuevos propietarios han decidido de cambiar de chef.
  • ¿Cambiar a Luís?, pero si eso es una aberración!
  • Le querían quitar las semanas sabáticas que se tomaba cada dos meses. Saben, aquellos viajes que hacía países raros para probar cosas nuevas…
  • Pero si todos los clientes estábamos esperando que volviera para probar sus inventillos….Si algunos de los platos más buenos son fruto de los experimentos de ultramar!!..Pero si es un “crack”...
  • Pues mire. Hay nuevas maneras de llevar el negocio y la nueva propiedad considera que no puede ser que un cocinero se ausente dos semanas cada dos meses sin seguridad de volver.


Mientras Ramón nos contaba la situación , su mirada estaba triste y le faltaba la gracia y el entusiasmo de siempre.


Llegó la cena, y todo estaba casi como siempre. Faltaba un punto de calidad. Aunque no supimos si era por la propia cocina , por el mal cuerpo que nos había dejado la entrada en el restaurante o porque echábamos en falta el antiguo local. Aquí todo era nuevo y a la vez todo era diferente, no había ni rastro de nuestro restaurante favorito. Si nos es que de tanto en tanto veíamos a Ramón sirviendo las mesas hubiéramos dicho que nos habíamos equivocado de lugar.


Llegó el café y esta vez al traerlo Ramón no dijo que invitaba la casa… Llegó la factura y, lógicamente los cafés estaban por primera vez cargados en la cuenta. Sin mediar pregunta Ramón vio que mirábamos la cuenta y se acercó y dijo:


  • Si, ahora ya no nos dejan invitar a cafés, hay que cobrarlos.


Claro, anteriormente, el café corría por cuenta de la casa. El propietario corría con el coste para que la propina, que iba para el personal, pudiera ser más generosa. Ese gesto era siempre un estilo de la propiedad, un quehacer de alguien que hacía de su local un local con gracia y mimo a los clientes.


Nos despedimos de Ramón. “Adiós, amigo”. Sus ojos cómplices sabían que era el ultimo adiós y ya que nunca más nos volveríamos a ver. No volveríamos aquel local que decían que había sido nuestro restaurante preferido desde hace 15 años, pero que no reconocíamos ni física ni emocionalmente. Después supimos que Ramón se marchó a las tres semanas.


Quedaba un restaurante bonito, arreglado, organizado, ordenado, con un sistema de gestión de máxima modernidad y tecnología pero sin alma, si gracia, sin calor, sin humanidad.


Los nuevos propietarios no habían tenido en cuenta como funcionaba ese negocio ni porque. Habían antepuesto un buen sistema antes que los resultados. Pensaban que estos serían eternos en un local consolidado.

Preferían controlar al detalle todas las actividades, en lugar de dejar que las actividades se desarrollen y solamente controlar los resultados.

Entendían a los empleados como unas personas con una relación laboral al negocio y no unas personas con compromiso emocional al proyecto, basado en el “como” este es llevado. Cuya contribución era esencial para que todo funcionara.


Cuando alguien pone el sistema antes de los resultados, pierde el plus que le dán las personas motivadas, pierde su capacidad creativa, pierde la capacidad de iniciativa, pierde el entusiasmo que son capaces de contagiar a su alrededor, pierde mucho por no decir todo lo necesario para lograr buenos resultados. Porque las personas no son un recurso de quita y pon….En el nuevo restaurante ya tienen seguramente los sustitutos de Ramón y Luís, pero como ellos dos solamente hay uno...Y puedo decir que su trabajo lo sabían hacer de forma excelente, más que excelente...La nueva dirección tiene un gran sistema y ha perdido a clientes y empleados...Seguramente no se preocupa, porque el sistema está controlando todo a la perfección, pero el sistema no genera nada, sino que cada vez controlará menos flujo de negocio.


Aunque orgullosos los nuevos propietarios estarán diciendo que han “profesionalizado” el negocio, que hacía falta...como si antes las personas que trabajaban no eran auténticos profesionales de su oficio!


No sé que pasará con el negocio cuando dentro de unos meses pierda la inercia que aún se nutre de clientes que se esperan encontrar a Luís y a Ramón….