lunes, 31 de diciembre de 2012

LA LAMPARA DE MIS ABUELOS



En ocasiones la vida te da privilegios, que no sabes porque te tocan a tí. A mi me ha dado algunos. Al menos intento tener mi mente abierta a verlo y reconocerlos!
Uno de ellos, es disfrutar de mi abuela que vivió hasta los 102,5 años. Y con una mente lúcida y brillante leía cada día el periódico, veía la televisión y estaba totalmente actualizada de lo que ocurría en las sociedad en todo momento.
Disfrutar de la visión de una persona que ha vivido tanto, y tanto tiempo , disfrutar de su percepción de la vida, disfrutar de su sentir de la evolución de la sociedad, de sus valores...Ha sido un extraordinario y único privilegio. Un privilegio, que a pesar de que ya no está con nsootros, está vivo en mí en m espíritu.

Un día compartió una de sus vivencias...

- José, no se que pasa con vuestra generación. No entiendo como vivís tan bien teniendo tan poco- Me comentó- ...No entiendo como podeís tener coches, casas, viajar todo el año...Yo no lo pude hacer hasta bien entrados los 40. En esta vida con tu abuelo, todo lo hemos comprado desde nuestro bolsillo. Me acuerdo...

"Que cuando a tu abuelo lo trasladaron a trabajar a Bilbao. Allá por los años 40. Era un ápoca complicada. La guerra civil estaba muy reciente, aunque poco a poco iba mejorando la economía. Erámos jóvenes, con dos hijos. Un nuevo hogar que montar. Habíamos dejado por un tiempo nuestra querida Barcelona, pero la oportunidad que el Banco le daba a tu abuelo era muy buena y decidimos aceptarla. No estuvimos mal en Bilbao. Teníamos que estar 5 años y estuvimos 7. Fuimos muy felices allí...Bueno allí y en todos la vida con tu abuelo.
Cada día íbamos a buscarlo a la salida del trabajo. Un día regresando a casa, nos detuvimos delante de la vitrina de una tienda de muebles. Allí estaba. Era una lámpara de Murano preciosa.
Tu abuelo vió el brillo de mis ojos y sin preguntar entró a la tienda a preguntar el precio: Era demasiado cara, no nos la podíamos permitir.
Al día siguiente volvimos a parar frente al escaparate. Era preciosa, reluciente, brillante, elegante...Realmente la quería para nuestro salón. Le dije a tu abuelo que ahorraríamos un poquito cada día para comprarla. Y ese hicimos. Separamos un poco cada día.
Después de más de tres meses, compramos la lámpara y lucía hermosa en casa"

- José no entiendo que la gente necesite tener tanto para ser feliz. Nosotros nunca pedimos un crédito para vivir,...y eso que tu abuelo como sabes era banquero! Y fuimos muy felices. Teníamos claro lo que teníamos y que eso era lo que nos abría las puertas a nuestra forma de vivir. Vivíamos desde lo que teníamos y no como ahora que se vive desde lo que debes!- sentenció.

Esas sabias palabras de una persona con 102,5 años de vida, de experiencia... las tengo presentes. es difícil pensar que esto se aplique en un mundo tan rápido como el de hoy. Muy diferente a los de los años 40. Pero cuando reflexionas posiblemente ese es uno de los problemas del porque estamos como estamos.

Si en los años 40, en los años de la lámpara, se vivía basicamente de lo que se tenía, es decir que se ahorraba el dinero y luego se compraba. El nivel de vida era proporcional a lo que la gente ganaba...En la primera parte del siglo XXI se vive de lo que se debe. Se disfruta de cosas, experiencias desde créditos. El apartado de lo que se tiene es mínimo y en ocasiones inexistente. La gente ha decidido vivir debiendo el coche, la casa, los ordenadores, los viajes, los muebles de la casa...Su nivel de vida está relacionado con la capacidad que tienen las personas de asumir el riesgo de endeudarse.

Y hay una gran diferencia entre vivir desde el tener el dinero a vivir desde deber el dinero.

Una de las lecciones de esta crisis profunda ha de ser de que no podemos vivir más en un mundo virtual, en el que debemos practicamente todo lo que disfrutamos. No podemos perder el equilibrio entre lo que tengo y lo que debo. Hemos de balancear este ratio, aunque ello suponga renunciar materialmente a cosas que deseamos.

Hemos de vivir desde la confirmación y la consolidación y no desde las expectativas. 

Seguramente no podemos esperar a disponer de todo el dinero ahorrado para adquirir alguna cosa, ya que el mundo, hoy, gira muy muy deprisa. No puedes perder posición temporal, pero si podemos comprarla cuando tenemos la certeza de que un grueso, una buena parte del su coste lo tenemos ahorrado.

Hemos de sacudirnos del polvo de lo material, para abrir el disfrute al ahorro. Y en esta actitud descubriremos el palcer que se vive en la espera de tener algo. El sentimiento de anhelo e ilusión mientras uno espera ahorrando y sueña como soñaba mi abuela con su lámpara. Como decía ella:

- José, al final no sé que me produjo más felicidad, cuando la compramos o los tres meses que soñaba con tenerla. En cualquier caso, los dos momentos los viví con mucha felicidad...ya que sabía que al final solamente era una lámpara y lo que me hacía sonreír el alma era verme toda la familia unidad y abrazada.

Actuar desde la consolidación y no desde la expectaiva, es la mejor manera de asegurar que uno avanza con determinación, con fluidez y positividad en este mundo en el que hemos de dar paso al espacio "Esto lo tengo y no lo debo"


miércoles, 26 de septiembre de 2012

DESCUBRE LO BUENO QUE HAY EN TI!


Un cargador de agua en la India tenía dos grandes vasijas que llevaba encima de sus hombros colgadas a los extremos de un palo. Una de las vasijas era perfecta y entregaba el agua completa al final del largo camino desde el arroyo hasta la casa del patrón.
La otra vasija tenía una grieta por donde se iba derramando el agua a lo largo del camino. Cuando llegaban, sólo podía entregar la mitad de su caudal.
Durante dos años se repitió día a día esta situación. La vasija perfecta se sentía orgullosa de sí misma, mientras que la vasija agrietada vivía avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable por no poder cumplir a cabalidad la misión para la que había sido creada.
Un día, decidió exponerle su dolor y su vergüenza al aguador y le dijo:
-Estoy muy avergonzada de mí misma y quiero pedirte disculpas.
-¿Por qué? –le preguntó el aguador.
-Tú sabes bien por qué. Debido a mis grietas, sólo puedes entregar la mitad del agua y por ello sólo recibes la mitad del dinero que deberías recibir.
El aguador sonrió mansamente y le dijo a la vasija agrietada:
-Cuando mañana vayamos una vez más a la casa del patrón, quiero que observes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.
Así lo hizo y, en efecto, vio que las orillas del camino estaban adornadas de bellísimas flores. Esta visión, sin embargo, no le borró la congoja que le crecía en su alma de vasija por no poder realizar su misión a plenitud. Al volver a la casa, le dijo el aguador:
-¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre supe de tus grietas y quise aprovecharlas. Sembré flores por donde tú ibas a pasar y todos los días, sin tener que esforzarme para ello, tú las has ido regando. Durante estos dos años, yo he podido recoger esas flores para adornar el altar de mi maestro. Si tú no fueras como eres, él no habría podido disfrutar de su belleza.

En muchas ocasiones estamos ciegos a lo que aportamos a los demás. Pensamos que los demás, por ser más listos, más altos, más guapos, más ricos...son mejores. Y no no es así lo que realmente alimenta la vida son las pequeñas cosas que damos. Las cosas que incluso no somos conscientes de que damos. Aquellas cosas que sabemos que podemos dar.

Supongo que es fácil de verlo, solamente es fijarte en aquello que genera una sonrisa y de vez en cuenta un "muchas gracias".

Hay que estar orgulloso de uno mismo y estar más abierto a aceptar como eres, y aquello que puedes aportar.

lunes, 23 de julio de 2012

¿INSOMNIO O SOMNIFERO?...DEPENDE DE TU ACTITUD

- Piriripipí.

El canto de un pájaro me despierta de un sueño muy pero muy profundo. Miro el reloj y me quedo helado cuando veo que son las 6:30 de la mañana!!!. "Con el sueño que tengo y este pájaro va y me despierta. Hoy que podía dormir hasta muy tarde. Toda la semana madrugando y hoy Sábado ...va y me despierta el dichoso pájaro!", me enfado.

Intento volver a dormirme.

- Preprepre,...pripipiripipiri- Más pájaros se unen al primero y se ponen a cantar con fuerza.

No hay forma. Se van sumando un pájaro después de otro. " Con lo cansado que ando yo...para que ahora me pase esto!!...", mi enojo va en aumento. Doy vueltas y vueltas a la cama. Intento amortiguar el ruido tapándome la cabeza con la sábana.

- Piripiriii..Preprepre...piupiu...- más especies que generan cantos de sonoridades diversas se unen al festival de pájaros.

" La sábana no es un buen aislante", me digo frustrado. El ruido se vuelve insoportable. Mi desvelo se acentúa y los inoportunos cantos van llenando de forma insoportable mi cabeza. "dichosa naturaleza", maldigo.

- Kirkirkiki!

"¡Pues el último que faltaba para la fiesta!", maldigo. Un gallo está anunciando el despertar de la mañana. Es la gota que colma el vaso de mi paciencia. Todo el mundo se ha alineado en mi contra y no me dejan dormir. No me dejan descansar de la dura semana de trabajo. No me dejan descansar de la altísima exigencia que la velocidad de esta sociedad te obliga a tener en toda la semana. No me dejan disfrutar del descanso esperado del Sábado por la mañana. Me desespero.

Inquieto, vuelvo a intentar aislarme del ruido de los cánticos poniendo la almohada con fuerza contra mis orejas para tapar completamente mis oídos. Los ruidos se atenúan, parece que funciona, y mi inquietud se reduce. "Que bien por fin voy a poder volver a dormir!", me digo contento de haber alcanzado la solución. 

Después de unos diez minutos, parece que vuelvo a coger el sueño, pero mis brazos me empiezan a doler. Estoy haciendo demasiado fuerza con la almohada para poder taparme los oídos, que también me empiezan a doler. "Esta posición no es cómoda", me digo. Y suelto la almohada, y  como esperaba vuelven los sonidos penetrantes:

- Piu,piu,piu...preprepre, pirriiripi... Kirikirikiri!. 

"Ya veo que va a ser realmente imposible vencer a estos pesados y energéticos animales. Tan activos de buena mañana...¿Qué habrán comido?", me digo asumiendo la derrota.. Decido dar por finalizada mi estancia en la cama. Me han obligando a despertarme. De reperente un canto melódico hace dar un giro a mi mente. Es un canto precioso. armonioso, especial...

¿Será un estornino?, ¿será un jilgero?..."la verdad es que no tengo ni idea de pájaros, pero suena muy bonito", me digo.

Distingo otro canto de pájaro. Y otro parecido pero entonado diferente. Poco a poco me concentro en cada uno de los diferentes sonidos y voy descubriendo un precioso conjunto de diferentes sonidos. Me empieza a gustar. 

Distingo juegos de cantos. Después de un piripi, otro pájaro entona un pipipipi. Si, ha pasado ya dos veces. "A ver si pasa más", me reto a observar. Y si pasa dos, tres , cuatro veces...¡Se están hablando!.

El gallo vuelve a usar su inconfundible potencia para confirmar que ya es de día. "Cuantas generaciones de personas han tenido al gallo como despertador de jornadas y jornadas de trabajo..." reflexiono. Esto me hace respetar al gallo.

Me siento un privilegiado de estar escuchando el concierto más bonito que alguien pueda haber escuchado,..y escuchando, escuchando, escuchando, escuchando... me duermo profundamente.

El mismo ruido que era insomnio se volvió somnífero...Las cosas depende solamente de la forma como las miras.




domingo, 1 de julio de 2012

LOS TRES PASOS DE LA OVEJA

Seis y media de la mañana. No puedo dormir. No tengo demasiadas preocupaciones, las normales de una persona que vive este ajetreado mundo...Pero mi cuerpo ha dicho basta de descansar.

Por la ventana de la habitación del Hotel entre ya la luz de la mañana. Es verano y amanece muy pronto...demasiado pronto!.

Me deperezo del incómodo nórdico que cubre mi cuerpo. "No se manía tienen estos países del Norte de Europa de usar el incómodo nórdico en lugar de sábanas...Como Diós manda!!.", me digo enfadado. He pasado toda la noche, como siempre que duermo en estas condiciones, estirando el nórdico hacia arriba, dejando al aire los pies, y entonces hacia abajo, dejando el cuerpo sin cubrir, ¡Que mareo!...

Me levanto y voy hacia la ventana. Por el cristal puedo apreciar el típico paisaje de la campiña holandesa. Sus prados verdes, sus canales, sus lagos,...Algún molino de viento salpica con gracia la visión. Es bonito.

Me decido a salir a gozar del entorno. "Me sentará bien una caminata antes de que empiece la intensa y larga jornada de reuniones que me espera. Tantas horas sentados, discutiendo, hablando, conversando, escuchando, apuntando, decidiendo...Y encima no pararemos ni para comer. Nos servirán unos bocadillos, sin parar de la reunión...Siempre lo hacen así.", me digo.

Una vez encaminado, inicio el paseo cogiendo uno de los carriles para bicicletas que va paralelo a la carretera del Hotel. Aquí en Holanda todo está muy bien ordenado, aunque estemos en al campo, todo está señalizado, está muy bien organizado. Aparece la primera pradera: Preciosa...Está llena de flores de todos los colores, blancas, lilas, violetas, rojas, azules, naranjas, amarillas..."Esta vistosa alfombra de flores silvestres es un buen comienzo del día. Ha sido una buena idea salir a caminar", me felicito.

Huele muy bien. Huele a mañana fresca. Es difícil describir que tipo de olor es...Huele a hierba mojada, huele a frescor, huele a limipio, huele a humedad, huele a perfume suave de flores...Huele muy bien!...Y esa olor va despertandome poco a poco, con suavidad y armonía. Esa relajación se adorna con el paisaje de los campos verdes, las flores, los canales, los pequeños senderos...De repente un timbre me sobresalta. Una bicicleta, a toda velocidad, pasa a pocos centímetros de mí...¡Que susto!. Oigo unas palabras que no entiendo pero por el tono no debían de ser muy amables..."¿Debería de ser que tenía que ir por el otro lado?, pensé.

La pradera dá paso a un pueblecito lleno de casas de campo. Todas iguales con sus techos muy inclinados y sus pequeñas ventanas de madera le dán un aspecto romántico al entorno. No se observa movimiento. Todo tranquilo, no se oyen ningún ruido...

Pacen vacas y ovejas en los prados. Todas ellas yacen en el suelo, moviendo mecánicamente las mandíbulas de un lado al lado. "Estas han desayunado pronto", me rio.

Una de las ovejas yace en la linde del campo, tocando al camino. Me acerco a ella. Tiene un color blanco nítido y pulcro. Me llama la atención e instintivamente me acerco a ella..."¿A ver que hace?", la reto de forma silenciosa. Estoy muy cerca. Ni se inmuta. Continua tranquila, masticando, a lo suyo...Como si yo no estuviera. Yace tranquila. Impávida. "Igual no me ha visto", me pregunto. Pero si, si que me había visto, porque de repente la oveja gira la cabeza en mi dirección y me mira.

Sus profundos y negros ojos se cruzan con los míos. Me observa con atención pero sin un ápice de inquietud. Continua en la misma posición, masticando. Su mirada es tranquila, sosegada y reposada....¡Impresiona!, hasta cautiva..."Esta oveja está feliz, a su rollo, con sus pensamientos,...¡Realmente dá envidia de lo feliz que está!", me digo. "Supongo que si explico que me ha sorprendido la calma de una oveja la gente me tomará por loco, pero así es", me continuo diciendo.

La oveja permanece imperturbable. Creo que debería de tener un contacto mejor. No puede ser que una simple oveja holandesa cualquiera me ningunee de la manera tan descarada que lo está haciendo. Así que en un alarde de dominio y de demostrar quien es el rey de la situación la llamo en voz alta:

- ¡Heyyy!...¡Oveja!

La oveja da un brinco del susto que se pega. "Ya sabía yo que iba a tener yo el mando", me digo.
La mirada sosegada del animal llena de pavor, de pánico. El brinco la hace levantar del suelo y dar tres pasos. Se detiene y se vuelve a estirar en el prado. A eso, tres pasos de donde estaba antes.

¨¡He ganado!....¡La oveja ha visto quien manda!", me digo orgulloso y soberbio. La oveja se ha distanciado y vuelve a lo suyo, a rumiar tranquilamente. Entonces la oveja se gira hacia mí. Sus potentes ojos se vuelven a cruzar con los míos. ¡Vuelven a estar imperturbables!...¡Serenos!. Aparta su mirada de mí como desafiando que no le interesa mi presencia y suelta un intenso balido, que yo interpreto como un: 

- La que he ganado soy yo!

Vuelvo al camino, es hora de retornar al Hotel. Pienso en los tres pasos que la tranquila oveja había efectuado para alejar a la negatividad que le estropeaba su momento. Los tres pasos que la había devuelto la serenidad, Los tres pasos que la había devuelto a la seguridad de un entorno positivo. Los tres pasos que había controlado con la distancia suficiente a la amenaza. Los tres pasos que alejaban lo que le daba inestabilidad al momento. Los tres pasos del problema. Los tres pasos que hacían que podía continuar con los suyo aunque el lugar fuera diferente...

Era lista...La oveja con los tres pasos se había alejado del ruido externo molesto. Pero nunca había perdido la actitud sosegada, una actitud de calma hipnotizadora.

Ojala pudiera tener esta sensación de sosiego. En ese momento la estaba sintiendo. No sé si por el paseo, por la frescor de la campiña holandesa, por la oveja o por lo que fuera...Lo sentía. En ese momento sentía la misma sensación de calma y tranquilidad que me había mostrado la oveja holandesa. "Voy a aprender a dar estos tres mágicos pasos. Estos tres pasos suficientes para tomar la distancia de seguridad de mi calma de mi sosiego interior. Los tres mágicos pasos que me han de permitir alejarme de aquello que no me guste, de aquello que me genere sensaciones negativas, de aquello que amenace mi tranquilidad", me dije con convicción.

Los tres pasos necesarios que la oveja ha hecho para continuar con la parte agradable de la vida.


martes, 26 de junio de 2012

NOS TOCA A NOSOTROS CAMBIAR PARA CAMBIAR


En muchas ocasiones nos hemos encontrado en que los resultados logrados en una plan de no han sido satisfactorios. Nos hemos encontrado que hemos trabajado intensamente pero no se ha podido cumplir las expectativas.

No siempre las causas han sido internas del equipo o de la estrategia, sino que el entorno y sobretodo las variaciones de este han jugado un papel relevante en el desenlace.

La tentación es analizar la situación e intentar abordar el problema o el reto con las mismas claves que has utilizado, pero introduciendo los factores externos que han variado. Generalmente proceder en este sentido es la invitación a volver a errar, volver a obtener un mal resultado del plan.

Si uno quiere lograr cosas diferentes, el único camino es de trabajar diferente. De introducir sistemas nuevos de gestión, de evolucionar en la manera de enfocar las cosas, de desaprender de la metodología que sigue.

Hoy, con tanta crisis, con tantos cambios, algunos de ellos estructurales de elevado calado social y económico, es uno de aquellos momentos en los que la sentencia de "para lograr cosas diferentes has de trabajar de forma diferente" adquiere un protagonismo estratosférico.

Hoy, vivimos en un mundo absolutamente diferente al de hace dos años!!!!...La recesión económica ha generado un trastorno social increíble. La bonanza económica de muchas casas se ha convertido en paro y desempleo de la noche a la mañana.

Hay un anuncio en televisión que dice que hay que "desaprender". Si estoy de acuerdo!...Estamos en unos momentos de la historia que hay que desaprender. Hay que pensar en formas nuevas de trabajar, en estrategias diferentes, en modelos de coordinación diferente. Y el que más rápido desaprenda y se desprenda de los tics de la pasada etapa, más rápidamente entrará en dinámicas positivas.

No valen los análisis de tiempo pasado. Hay que olvidarse del pasado. Hay que borrarlo de la mente. Las claves y los factores esenciales ya no son válidos.

Hay que estudiar bien a fondo la realidad actual, hay que entender e intuir hacia donde va a ir el futuro. Un futuro con menos brillo para la sociedad que el pasado. Pero a la postre un futuro que nunca se sabe si será mejor o peor que el pasado. No todo en esta vida es el dinero. El futuro también tiene uan dimensión humana, de valores...Igual retornamos a valores perdidos en la edad de oro de la construcción y de la especulación!

No es fácil visualizar el futuro, pero lo que si que es claro que el futuro se ha plasmar en clave de reducción de la disponibilidad de liquidez, de la reducción de los servicios públicos, de la mayor presencia privada en los servicios del bienestar,...Aspectos que pueda que esté en contra e incluso deteste, pero la realidad hay que verla con los ojos de la objetividad máxima.

El primer paso mental es no lamentarse de la situación. Aceptar la situación actual como las características del momento que nos toca vivir y de la situación a gestionar, de la base sobre la que construir las estrategias, planes, acciones...

Hay que pensar diferente, hay que analizar diferente, hay que diseñar diferente, hay que planificar diferente, hay que organizar diferente, hay que implementar diferente, hay que revisar diferente, hay que controlar diferente, hay que evaluar diferente, hay que valorar diferente....para lograr ahcerlo bien en este tiempo diferente.

Hay que llorar por lo que perdemos el tiempo necesario, pero no más. Continuar con el lamento es perder un tiempo precioso a destinar a construir.

La vida nos está dando la oportinidad de aprender cosas nuevas, de vivir situaciones diferentes, de sacar de nosotros mismos ideas nuevas, de aumentar nuestra autoestima viendo que somos capcaes de poder ver un hilo de esperanza en esta oscuridad social y económica. Sentir que somos protagonistas de esta nueva etapa de la evolución humana. Sentir que vamos a ser los arquitectos, diseñadores y constructores de una forma nueva de sociedad...Y la responsabilidad está en nosotros no en otras personas. Aceptemos el reto, aceptemos la responsabilidad y pongamos manos a la obra.


Cambiemos las cosas para cambiar, sin olvidarse de que lo hacemos para que podamos tener una sociedad mejor para todos...Que seguro que será así.

miércoles, 13 de junio de 2012

EL VALOR DE LO QUE HAGO...

Erase una vez, una historia que es real pero que la explico como sino lo fuera...

"Había llegado el momento. Uno de los momentos importantes de la vida. Iban a ser padres por primera vez. Y al verdad es que  los dos, Juan y Ana tenían muchas ganas. Había sido un embarazo lleno de altibajos,...bueno más bajos que altos!. Ana se había  sentido mal todos los interminables nueve meses. Después de los incómodos vómitos de la primera parte del embarazo , vinieron los males de espalda, la pesadez, el azúcar...Y Juan con paciencia le había ido ayudando, pero aunque ello mermó también su energía.

Hoy todo aquello podía ser historia. Era el día que Miguelito, su hijo, iba a asomarse al Mundo. Era el día del final de las pesadillas del embarazo y el inicio de la responsabilidad de traer al Mundo una nueva vida. En el fondo, aunque ninguno de los dos se lo decía ello les imponía y mucho. Les daba más respeto y miedo que no los abatates del embarazo.

Nació Miguelito. Oyeron su llanto. Ana lo abrazó y lloró de alegría. Juan lo abrazó y dió gracias a Diós por traerles un niño tan hermoso. Pero no pudieron disfrutar de más de quince segundos. La enfermera se llevó a Miguelito...Querían revisar su salud. Parecía que alguna cosa no había acabado de ir bien.

Ana y Juan se miraron y después de escuchar las palabras de la enfermera se quedaron atónitos. No podían creer que algo hubiera pasado mal. Que su querido Miguelito estuviera enfermo...Se abrazaron profundamente. Ana lloraba preocupada y desconsoladamente y Juan intentaba tranquilizarla. Aunque solamente era por fuera, ya que por dentro rezaba sin descanso a para que no le pasara nada...

Miguelito había nacido con algún problema (Que no viene al caso para la historia). Y se mantuvo en la incubadora. Los primeros días perdió peso y ello dejo preocupados a todos... El sufrimiento era enorme. La sensación de impotencia de no poder hacer nada por él inundaba con tristeza los corazones de Ana Y Juan.

Era importante que Miguelito cogiera peso, era importante que fuera recuperando cada día.

Al tercer día la enfermera hizo pasar a Ana a la operación de pesaje. Miguelito había ganado peso por primera vez en tres días!!...Ana estaba alegre, muy alegre...Miro a Miguelito con todo el amor del mundo, miro a Miguelito con lágrimas que corrían por sus mejillas, miro a Miguelito...Y de repente supo que se curaría, supo que iba a ganar peso, supo que algo pequeño del empeño de Ana vigilaba para que su hijo ganara peso cada día, algo inesperado, algo sorprendente, algo que le daba mucha seguridad a Ana....Había mirado la báscula y se había fijado que las células de pesaje del aparato eran de su empresa. Eran las células de pesaje que ella controlaba cada día en su empresa. Era su emepño diario, era su complicidad profesional, era su energía de hacer las cosas bien, era su sudor laboral...

Sabía que esa energía positiva y empeño que ella ponía cada día en hacer su trabajo le ayudaría a hacer que su hijo ganara peso...Sus células de pesaje la iban a ayudar!!!

Así fué. Miguelito se recuperó rápidamente y salió del hospital.

A los tres días Ana se fue directa a su empresa, se sentó en su puesto de control de la producción de las células de pesaje... y con gozo y satisfacción se dijo a sí misma:

Mi trabajo tiene sentido de vida, es capaz  de tener una misión en esta vida, en mi vida!"

...Cuantas cosas hacemos y no miramos el valor social, moral y real de lo que hacemos...

miércoles, 6 de junio de 2012

SI LO CREO LO VEO...


Dicen que...

"Aunque a Tomás se le anuncia la resurrección de Jesús, se niega a admitirla: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré." Ocho días después, Tomás toca con sus propias manos las heridas de Jesús en las manos y en su costado. Jesús le recrimina haber necesitado ver para creer. "

Y como vamos a afrontar con ilusión y fuerza el futuro, que es un lugar del tiempo que es tan incierto y inconcreto que aún no existe, donde todo es intangible....Como lo vamos a querer enfocar desde nuestra necesidad tangible de tocas las cosas, desde el "si no lo veo no me lo creo", desde esa parte de Santo Tomás que tenemos todos,... si nadie sabe lo que va a pasar!!

La fuerza de las personas, su energía, se alimenta de superar las adversidades. Son los resilientes los más fuertes. Y esa crosta que se va formando a base de experiencia es la que da alas a emprender pasos hacia delante sin esperar a tocar, sin esperar a ver que pasa.

Hemos de querer tocar menos y creer más en nuestra fuerza interior en lo maravilloso del  mundo intangible , en la fuerza de nuestras emociones.


No hace falta tocar para creer, no hace falta tocar para a convencernos...el mundo gira demasiado deprisa como para esperar a tocar, esperar a ver que pasa. . Si lo hacemos estamos perdiendo un tiempo precioso. Y si lo hacemos una vez tocado el tema una vez que ha pasado y tenemos la certeza del resultado...Levantaremos la cabeza y veremos en el horizonte, muy a lo lejos, muy lejos de nosotros...a alguien que no esperó a tocar, . A alguien que creyó sin tocar, que no esperó a que pasara, sino que seguramente hizo que pasara... y que continuó hacia adelante. Y esa distancia ya no la volveremos a recuperar...Y mucho menos si delante de otro percance esperas a volver a tocar, volver a esperar que pase y espera cuando pase, si pasa...Continuando creyendo en el "si no lo veo, no lo creo".


Y mientras alguien estará avanzando feliz y satisfecho haciendo pasar las cosas, intuyendo lo que pasará y posiblemente construyendo entornos para que ello sea posible. Porque estará creyendo en el "si lo creo, lo veo"