miércoles, 1 de junio de 2011

MUEVETE POR TI Y PARA TI!!


Estaba en un curso sobre Marketing. Se celebraba su sesión de clausura, cuando el profesor comentó:

  • En el mundo empresarial hay tres tipos de empresas: Las que hacen que pasen las cosas, las que esperan que pasen para ver que hacer y las que no se enteran de que han pasado las cosas..

Genial visión de una realidad vital. Porque esta máxima no solamente es aplicable a las actividades empresariales sino que se acopla perfectamente a las personas y a nuestras decisiones diarias:


¿Hacemos que pase?.

¿Esperamos que pase. A ver que pasa?.

O cuando nos demos cuenta, no nos habremos enterado y ya habrá pasado…


Alerta!!! No dejes que los demás guíen tu vida. No esperes a que las cosas pasen para ver que vas a hacer, porque seguro que ya será tarde. Ponte las pilas de tu vida , desempolva la iniciativa y toma las riendas de tus decisiones.


Actuar es mejor que hablar del tema.

Ocuparse es mejor que preocuparse.


Piensa que la gente va a querer estar contigo si eres de aquel tipo de persona que enseguida convierten los problemas en planes en acción. Todo el mundo quiere estar con personas positivas que son capaces incluso de publicitar sus fiascos, de sus ideas nuevas emprendidas y falladas. Ríete de ti mismo...Pero no dejes de emprender, de actuar!


Desdramatiza los errores. Si los miras desde la distancia seguro que no son tan graves...Probar, equivocarse, aprender, volver a probar…

Equivocarse es bonito. Forma parte de la vida. Es una buena opción.


Tu te has de marcar tu camino, sea cual sea el énfasis de ambición que le quieras dar. Nadie va a tener más interés que tu en vivir tu vida. En abrir nuevas ideas, nuevas experiencias,...Toma la iniciativa y no te conformes.


Adelántate y da tu un primer paso en algo, por muy mínimo que sea, por muy insignificante que sea….


Tienes mucha más calidad de vida la persona con iniciativa que transforma y juega con las oportunidades que le rodean, que la gente que renuncia a ser ella misma para vivir dentro de las limitaciones de una realidad estéril que siente que no puede alterar.


“La felicidad está en nosotros mismos. Somos felices porque amamos, no porque nos amen…” Maria Teresa de Calcuta.

domingo, 15 de mayo de 2011

...Y...¿POR QUE LUCHO?


A las 6 de la mañana ya estaba sentado en el avión encaminado hacía la reunión. Cuando te levantas tan pronto, a las 4 de la mañana, para hacer una reunión al otro lado de Europa y volver en el mismo día a Barcelona, uno pasa ineludiblemente por una primera fase matinal con un despertar largo y anodino. Solamente es posible acelerarlo con un buen “chute” de café. Las dos horas de vuelo de la ida sirven para irte espabilando poco a poco.


En este estado de alergatamiento me vino a la mente las muchos frentes en los que estoy trabajando actualmente…”Que complicado es todo”, pensé, “pero es lo que me toca hacer, luchar para sacar adelante todas las actividades. No hay que desfallecer, sino luchar, luchar,luchar….Si claro”. No sé si fue el sueño o que me empezaba a despertar cuando me vino una reflexión a la cabeza “¿Y que es lo que me hace que luche?¿Que razón me mueve?¿Por que lucho?”...y empece a filosofar….



“¿Porque se lucha en la vida?, ¿Que es realmente luchar?”, empecé a pensar;

Luchar es llevar el empeño mas allá de lo lógico,

luchar es tensar tus posiciones por convicción de lo que estas buscando,

luchar es fijar un objetivo inamovible,

luchar es defender tu posición y tus ideas sin tregua ni desfallecimiento,

luchar es emplear la perseverancia en su mas alta dimensión,

luchar es hacer oídos sordos y vista ciega a las dificultades y adversidades,

luchar es usar mas energía de la que aparentemente tenemos,

luchar es incluso actuar en contra de consejos externos conversadores que desaconsejan la actuación,

luchar es hacer consciente la capacidad personal de sufrimiento,

luchar es definir retos imposibles e inverosímiles,

luchar es pensar en una realidad y en unos parámetros lejos de lo evidente,

luchar es no mirar con los ojos de lo obvio,

luchar es descartar las conclusiones de mirar las situaciones desde lo políticamente correcto,

luchar es escoger el peor camino, la solución menos alegre y menos divertida, la vía mas difícil,

luchar es ir más allá de la extenuación,

luchar es vencer al cansancio y al desánimo….

...Y entonces, ¿ por que lo hacemos? ¿Porque somos tan masoquistas de elegir el camino duro de la lucha? ¿Que es lo que nos mueve a tener la motivación sostenida de no desfallecer en el empeño? ¿Que nos mantiene el compromiso de la dura dirección tomada?


Supongo que lo hacemos porque entendemos que al final de la lucha obtendremos un logro y una recompensa única. Ha de haber un premio…¿Será la felicidad que sentimos cuando logramos el reto?. Esa felicidad adictiva que volvemos a buscar de nuevo cuando emprendemos otro proceso vital.


“Bueno vale” me dije a mí mismo. “Igual si que es eso. Luchamos para ser felices”.

No se, había alguna cosa en mi razonamiento que me parecía pobre y superficial. No me gustaba finalizar el razonamiento con la palabra felicidad. Se trata de una forma fácil de cerrarlo. Usamos “felicidad” de una forma poco definida...


“No!, tengo que darle más vueltas al tema…” me insté.


  • ¿Le apetece un café?- Me preguntó la azafata.
  • Si, gracias.
  • Son 2 euros!


El sorbo del café negro me llegó como una exhalación al cerebro. Mi despertar iba por buen camino. Retomé mi diálogo interior con más energía.


“¿Y cual es el premio?” me volví a preguntar….

La satisfacción de lograrlo. Debe de ser eso...Pero, no. No puede ser eso, eso parece una consecuencia. Tiene que ser algo más profundo , algo que tiene que formar parte de una dimensión más vital más critica de nuestra forma de actuar en la vida.


“¿Será el bien común?” me insistí…

La necesidad de pertenencia a un colectivo , la necesidad de sentir que tu vida tiene sentido si tiene posición en el colectivo. No nos gusta estar solos…


Cuando lucho por algo, casi siempre me mueve el deseo de complacer a los demás y poder hacer que su vida sea mejor. “Eso si que es cierto”. Lucho porque disfruto sirviendo a los demás. Lucho por que necesito la energía de la gente como mi gasolina de existencia.


Lo que mantiene la energía de mi perseverancia es visualizar de que aquello que persigo será bueno para los demás y si de rebote lo es para mí mejor. Aunque lo que a mí realmente me satisface y me hace feliz es el placer del servicio cumplido.


En ocasiones el logro de una lucha viene huérfano de agradecimiento o de reconocimiento. Aunque siempre es bonito que alguien te reconforte de tu lucha, de tu esfuerzo… Aquel agradecimiento que nos hace ver que nuestra existencia vital no es en vano. Que aunque sea un pequeño grano de arena, contamos en este mundo y en esta sociedad.


Luchas porque eres generoso con tu vida. La recompensa de que tu esfuerzo tiene un destino que no eres tu. Como decía Maria Teresa de Calcuta: “la felicidad está en nosotros mismos. Somos felices porque amamos, no porque nos amen…”

La adicción de la lucha está en sentir las emociones que se generan cuando ves que el logro de tu esfuerzo ha hecho feliz a alguien que no eres tu…


  • Abróchense los cinturones que iniciamos el descenso al aeropuerto de Schiphol-Amsterdam.


martes, 3 de mayo de 2011

¡SOBREVIVEN LOS QUE MENOS TIENEN!

Mi escaso jardín me permite cuidar y disfrutar del arte de la jardinería. Me gusta tocar la tierra, sentir la madre naturaleza y sobretodo ver como crece y se embellece. Me gusta ver la evolución del jardín a lo largo de las diferentes estaciones del año, con especial predilección por la primavera. Me gusta ver los primeros brotes de las plantas, las primeras flores, el color mágico que coge el verde cuando con la luz primaveral, el esplendor de colores después de las lluvias de Abril y Mayo.


El jardín un elemento vivo, con colores, con texturas, con olores….Es un espacio que solamente puede lucir desde el esfuerzo y el mimo. Solamente puede lucir si disfrutas en sus operaciones como sacar las malas hierbas, podar, limpiar, abonar, regar, cortar, plantas, injertar, barrer…


Hace tres años en toda la zona de Cataluña vivimos una feroz sequía. Hacía muchos meses que no llovía. No había agua para nada ni para nadie, por lo que el gobierno, con buen criterio, racionalizó el uso de ese bien escaso. Entre las decisiones más drásticas estuvo la prohibición de regar jardines. Como amante de la jardinería me supo mal, pero uno entiende la situación.


Fue un tiempo emocionalmente triste. Ver con pena como cada día como todos los esfuerzos de tantos años; económicos, físicos, estéticos, intelectuales...se iban secando a ritmo frenético fue una dolorosa experiencia. Todas las plantas del jardín se secaron, el césped verde intenso se convirtió en una explanada de tierra, todo cambió del color verde fresco e intenso al verde claro, al amarillo, al marrón, hasta desaparecer...Al final ni un rastro del cuidado jardín.


Un día apenado, estaba sentado en un rincón del jardín. Miraba el entorno pero quise poner los ojos en la memoria de la belleza pasada. Me reconfortaba más pensar en lo que había habido que en lo que veía. Optimista (Siempre!!), pensaba en lo que haría cuando pasara la sequía y volviera a reconstruir el jardín...pero no podía obviar lo que veían mis ojos, no había ni rastro de los colores de las flores, del verde de las plantas, de las mariposas , de los insectos visitando las flores en busca de néctares….De repente, entre tanta tristeza y lánguidos colores se me apareció un pequeño punto de verde procedente de la baranda del garaje. Me froté los ojos, enfoqué la mirada. “¿Será una ilusión?” pensé. Volví a enfocar la vista. “No,No, parece real”. Era un verde matizado con tonos rojizos precioso, que destacaba en medio de todo. Sentí una alegría inmensa. Era como un pequeña esperanza de vida dentro de un desértico e inanimado paisaje.


Me acerqué impaciente. Se trataba de una pequeña planta. Una planta que en condiciones normales no hubiera llamado la atención de nadie e incluso catalogada como “mala hierba” hubiera sido arrancada y erradicada. La planta emergía entre una minúscula grieta del muro que hace de baranda del garaje. Medía unos 7 cms y sus hojas dentadas eran de color verde intenso con matices rojizos.

¿Como podía ser que esa planta emergiera de un lugar tan poco propicio?¿Como podía ser que aquella planta sin agua, sin abono, sin recursos tuviera ese porte erguido y lozano?¿Como podía ser que todo el resto del jardín estuviera completamente seco y la planta con menos recursos de todas las del lugar estuviera totalmente viva?


¿Sería que había acostumbrado a la escasez de agua?. ¿Sería que el riego programado y continuado, el abonado, los mimos y los cuidados del resto del jardín habían sido negativos?.


Lo que era evidente es que en esas condiciones de sequía todo se habían marchitado y desaparecido…..


….En cambio la magnífica planta del garaje, la “Pepita” (Como la bauticé), lucía hermosa como cada año, como todos los años. Pepita sabía, desde siempre, que su vida era exactamente eso, la escasez de todo tipo de recursos. Y ese año, para ella, no era diferente. Si lo era para las compañeras “comodonas” del otro lado del jardín. Y aunque nadie la había considerado parte del jardín, a pesar de no recibir los mismos cuidados que el resto, siempre se había sentido parte de él.


Pepita estaba acostumbrada a desafiar las condiciones adversas. Año tras año se había acostumbrado a rebrotar sin agua, sin nutrientes, sin espacio de suelo, con poco sol…


Pero “pepita” era consciente de lo que le tocaba a ella. Se adaptaba , cada año, a lo que disponía. Y en esas condiciones era siempre capaz de crecer con fuerza y vigor. Y ese año, para ella, no era especialmente diferente....Y es que estaba sana cuando los demás se secaron porque está en el reto justo para desarrollar su potencia. Nunca ha pretendido ser lo que no puede ser.


Aquel emocionante punto verde dentro del seco jardín, pasó desde ese momento a formar parte del jardín. A ser una de los protagonistas. No en vano se trata de la planta más antigua de todo el jardín!!!


Fue y ha sido una lección de vida. Pepita me ha enseñado que hay que saber estar en el reto justo que encaja con nuestras condiciones con nuestras habilidades, con nuestra forma de actuar, con nuestra forma de reaccionar, con nuestra forma de sentir, con nuestra forma de comportarnos, con nuestra forma de vivir, con nuestros valores,…


Y otra...Que desde la escasez de los recursos se construyen sólidos proyectos, que sobreviven delante de las condiciones adversas. Y en estas condiciones, los primeros proyectos en caer son aquellos nacidos desde la abundancia y la facilidad de disponer de recursos.


Después de más de 10 años, cada año, sin falta…”Pepita” alegre y con fuerza se convierte en ella misma, luciendo modesta pero alegre lo que es...la mejor pequeña planta que forma parte de mi jardín.


miércoles, 27 de abril de 2011

¿DONDE ESTÁ MI RESTAURANTE FAVORITO?


Aquella noche habíamos decidido de cenar fuera. El restaurante escogido era nuestro favorito desde hacía muchos años. Un lugar agradable, de servicio cálido sin traspasar la frontera del respeto y la educación, con un ambiente tradicional pero bien decorado, con la suficiente distancia entre las mesas para no contaminar las conversaciones unas con otras, con una excelente comida de mercado con algunos toques especiales del cocinero y un precio justo y adecuado. Una delicia de lugar.


Llegamos al local y la primera sorpresa fue ver que el local había sufrido una transformación estética importante. “No hacía tanto tiempo que no íbamos...Dos meses?” me dije. Presentaba una estética distinta, moderna, funcional y dentro de las tendencias actuales de restauración y decoración. Estaba a la última. Quedaba bien y bonito.


El primero que nos atendió fue una chica en la entrada. “Más novedades”, nos dijimos cruzando las miradas. Hasta la fecha nunca había habido una recepcionista…


  • Hola buenas noches- nos saludó- ¿Me pueden decir el nombre de la reserva?.
  • No tenemos.- De hecho nunca reservábamos debido a que siempre éramos los primeros en llegar y somos rápidos en comer, por lo que sabían que no les causábamos ningún problema en las rotaciones de las mesas.
  • Pues, vamos a ver….- Empezó a mirar la lista de mesas-...La cosa está complicada. Bien, veo que podemos hacer alguna cosa, aunque para la próxima vez les recomiendo que reserven, ya que hoy les hago el favor de buscar espacio, pero no les aseguro otro día…
  • De acuerdo- contesté- No hay problema. Pero es que llevamos viniendo al restaurante desde hace más de 10 años y nunca hemos tenido problemas en este sentido.
  • Uy,..Las cosas son diferentes ahora que hay nuevos propietarios.


“¿Nuevos propietarios?, ¿Ya no estaba el afable propietario?”….


Entramos al comedor y efectivamente se apreciaba aún con más claridad el cambio de fisionomía del local. Era de gamas de colores entre beig y gris-piedra, con un aire muy contemporáneo…¿Donde estaban las mesas tradicionales y los manteles de toda la vida?...Habían menos mesas.


  • Perdone, ¿No está la mesa que daba al jardín interior?- pregunté.
  • No, hemos reducido mesas, porque estaban muy apretadas.


“¿Apretadas?”, pensé. Si precisamente este local tenía una excelente separación entre ellas. “Ya te enseñaré yo lo que es estar apretado si te llevo a algún que otro restaurante!!” me dije a mí mismo.


Llegó Ramón con las cartas. Ramón era el clásico camarero eficiente y profesional. Que se acuerda de lo que le gusta a los clientes pero sabe guardar la distancia para no entrometerse demasiado. Llevaba en el local desde que empezamos a venir. Formaba parte del encanto del lugar.


  • ¿Que tal Ramón?- le preguntamos.
  • Pues ya ven. Con cambios profundos en el restaurante. El Sr. Juan es mayor, estaba cansado.. y apareció comprador y le vendió el negocio. Me consta que muy a pesar de suyo, pero la final el ciclo de la vida es el ciclo de la vida. Estos nuevos propietarios tienen ideas nuevas, más modernas...Mire! - nos enseñó la nueva libreta electrónica para pasar los pedidos- Nos vamos poniendo al día.
  • Pues oye que sea para bien!
  • Eso esperamos...¿Que desean, lo mismo de siempre?
  • Si vamos a lo “tradicional”. Y sobretodo nos traes de aperitivo las tostadas con la salsa especial de chef. Estamos deseando como locos de volver a tomarla.


Ramón puso una cara extraña, con una mueca de tristeza y de miedo.


  • Pues lo siento en el alma!!. El aperitivo especial ya no se sirve. La fórmula la tenía solamente Luís- el cocinero de toda la vida- .... Los nuevos propietarios han decidido de cambiar de chef.
  • ¿Cambiar a Luís?, pero si eso es una aberración!
  • Le querían quitar las semanas sabáticas que se tomaba cada dos meses. Saben, aquellos viajes que hacía países raros para probar cosas nuevas…
  • Pero si todos los clientes estábamos esperando que volviera para probar sus inventillos….Si algunos de los platos más buenos son fruto de los experimentos de ultramar!!..Pero si es un “crack”...
  • Pues mire. Hay nuevas maneras de llevar el negocio y la nueva propiedad considera que no puede ser que un cocinero se ausente dos semanas cada dos meses sin seguridad de volver.


Mientras Ramón nos contaba la situación , su mirada estaba triste y le faltaba la gracia y el entusiasmo de siempre.


Llegó la cena, y todo estaba casi como siempre. Faltaba un punto de calidad. Aunque no supimos si era por la propia cocina , por el mal cuerpo que nos había dejado la entrada en el restaurante o porque echábamos en falta el antiguo local. Aquí todo era nuevo y a la vez todo era diferente, no había ni rastro de nuestro restaurante favorito. Si nos es que de tanto en tanto veíamos a Ramón sirviendo las mesas hubiéramos dicho que nos habíamos equivocado de lugar.


Llegó el café y esta vez al traerlo Ramón no dijo que invitaba la casa… Llegó la factura y, lógicamente los cafés estaban por primera vez cargados en la cuenta. Sin mediar pregunta Ramón vio que mirábamos la cuenta y se acercó y dijo:


  • Si, ahora ya no nos dejan invitar a cafés, hay que cobrarlos.


Claro, anteriormente, el café corría por cuenta de la casa. El propietario corría con el coste para que la propina, que iba para el personal, pudiera ser más generosa. Ese gesto era siempre un estilo de la propiedad, un quehacer de alguien que hacía de su local un local con gracia y mimo a los clientes.


Nos despedimos de Ramón. “Adiós, amigo”. Sus ojos cómplices sabían que era el ultimo adiós y ya que nunca más nos volveríamos a ver. No volveríamos aquel local que decían que había sido nuestro restaurante preferido desde hace 15 años, pero que no reconocíamos ni física ni emocionalmente. Después supimos que Ramón se marchó a las tres semanas.


Quedaba un restaurante bonito, arreglado, organizado, ordenado, con un sistema de gestión de máxima modernidad y tecnología pero sin alma, si gracia, sin calor, sin humanidad.


Los nuevos propietarios no habían tenido en cuenta como funcionaba ese negocio ni porque. Habían antepuesto un buen sistema antes que los resultados. Pensaban que estos serían eternos en un local consolidado.

Preferían controlar al detalle todas las actividades, en lugar de dejar que las actividades se desarrollen y solamente controlar los resultados.

Entendían a los empleados como unas personas con una relación laboral al negocio y no unas personas con compromiso emocional al proyecto, basado en el “como” este es llevado. Cuya contribución era esencial para que todo funcionara.


Cuando alguien pone el sistema antes de los resultados, pierde el plus que le dán las personas motivadas, pierde su capacidad creativa, pierde la capacidad de iniciativa, pierde el entusiasmo que son capaces de contagiar a su alrededor, pierde mucho por no decir todo lo necesario para lograr buenos resultados. Porque las personas no son un recurso de quita y pon….En el nuevo restaurante ya tienen seguramente los sustitutos de Ramón y Luís, pero como ellos dos solamente hay uno...Y puedo decir que su trabajo lo sabían hacer de forma excelente, más que excelente...La nueva dirección tiene un gran sistema y ha perdido a clientes y empleados...Seguramente no se preocupa, porque el sistema está controlando todo a la perfección, pero el sistema no genera nada, sino que cada vez controlará menos flujo de negocio.


Aunque orgullosos los nuevos propietarios estarán diciendo que han “profesionalizado” el negocio, que hacía falta...como si antes las personas que trabajaban no eran auténticos profesionales de su oficio!


No sé que pasará con el negocio cuando dentro de unos meses pierda la inercia que aún se nutre de clientes que se esperan encontrar a Luís y a Ramón….


viernes, 8 de abril de 2011

TENGO O SOY?


La semana pasada estaba viendo un programa de televisión. Concretamente “Callejeros viajeros”. Se trata de un programa en la cual un cámara va visitando diferentes lugares del Mundo y relata experiencias cotidianas del lugar.


En esta ocasión estaba en Brasil, en un barrio de favelas e iba acompañada de un chico de color que vivía en las favelas. El chico era agradable y se le veía muy buena persona, con ganas de poder ayudar a la gente de la zona a prosperar, pero sin la voluntad de salir del lugar en el que nació y creció. Esto me atrajo, porque al respuesta políticamente correcta era decir que su sueño era salir del lugar y vivir de forma acomodada en otro sitio. Y eso, no era su primera prioridad. “Aqui tenemos un chico majo con buenos valores”. Pensé. A veces me emociono cuando veo comportamientos humanamente tan admirables.


El reportero acompañó al chico a la favela de su familia. La pared exterior era de ladrillos sin rebozar, las maderas están gastadas por el tiempo, las puertas eran de cortinas, las televisiones aprovechadas de otros sitios al igual que las camas y los muebles. La imagen era muy humilde, pero……….Acogedora!!!. Todo era sencillo pero limpio y ordenado. Era un hogar muy especial. Fue presentando a sus familiares: su hermano (sonrisa agradable en su rostro), su hermana (sonrisa y risas), su primo (otra sonrisa), su abuela (más sonrisa), su perro (saltos de alegría)….Algo flotaba en el ambiente que era especial. “Que interesante de ver estas personas viviendo en este sitio, compartiendo cama, compartiendo espacios pequeños,...pero que contentos que están!. Yo quiero un poquito de su alegría”, me dije.


Finalmente el chico presentó a su madre. Una mujer joven. Cuento que apenas debía de tener más de 35 años. Como no, saludó a la televisión con una bienvenida cálida y amable...y por supuesto con la sonrisa marca de la casa en su rostro.

  • ¿Le puedo hacer una pregunta?- le solicitó el reportero.
  • Si, claro.
  • ¿Que le gustaría tener si pudiera tener lo que quisiera?- formuló la pregunta deseada.

Pensé que hasta era normal que delante de la vida humilde de esta familia se le preguntara sobre el tema.

  • NADA!- sorprendió la madre.- Solamente pido a Diós que nos dé salud a toda la familia. Mire tengo mi propia casa y es linda, mire mi marido que cariñoso y lo mucho que me quiere, mire mis hijos son hermosos y buenos chicos, mire mis padres lo contentos que están. Sabe, soy feliz con la vida que tengo y no creo que exista nada que pueda mejorar mi felicidad. Soy muy feliz con mi vida!

Han pasado días y ese reportaje me viene la mente de forma continuada. Pensé en la pirámide de Maslow, en la pirámide de la motivación. Y pensé...Esta mujer está en la cima de la autorealización. Lo que decía es que era feliz, que estaba totalmente realizada y que su vida le encantaba..Mientras que seguramente mucha gente la hubiera colocado en la parte inferior de la pirámide porque hubiera percibido que apenas tenía las necesidades vitales cubiertas.


Es que esta persona no pensaba en ser alguien por tener sino ser alguien por ser como era.


Mejor ser que desear tener. Ya que si tu vida está en el lado del “tener” el problema es que nunca vas a tener suficiente y que por mucho que tengas siempre habrá alguien que tendrá más...En cambio si estás en el lado de ser, eso nadie lo va a copiar, ni tendrás que competir con nadie...porque ser, ser solamente existe un ser como tu mismo.


Piensa que alguien en una humilde favela de Brasil tiene una vida inmensamente feliz, con una familia unida y que cada día da gracias a la vida de tener la suerte de ser como son.

domingo, 27 de marzo de 2011

PELLIZCA TUS SENTIDOS Y...VIVE!!!


Había venido de New York para la reunión del Consejo de la empresa. Salí el Lunes para estar tres días de reuniones comerciales y regresar para la reunión del Viernes. Parecía que aquellos cuatro días de la semana se habían convertido en un largo y continuado periodo de 96 horas. Primero con el cambio horario de la ida y luego con el cambio horario de la vuelta y sin tiempo de adaptarse y de lleno a la reunión.


Era una reunión importante, que todo el mundo esperaba con ansiedad. Evidentemente que todo el personal de la empresa, pero hasta proveedores de la empresa esperaban con anhelo que se tomaran decisiones definitivas sobre temas importantes. Puede que fuera la reunión del Consejo más importante y compleja a la que nunca he vivido. Se debían de decidir cosas desde una gran incertidumbre institucional y una gran confusión general.


Puede que por ello me tomé un café antes de salir de casa. Normalmente nunca lo hago sino que espero a la llegada a la oficina. De hecho tengo el privilegio de tardar solamente 7 minutos andando desde casa a la oficina. Trayecto que siempre hago con diligencia y repasando lo que me espera en mi agenda diaria. Hasta incluso a veces he repasado los correos electrónicos que he recibido a lo largo de la noche.


El gusto de café me hizo sentir que algo iba diferente. En lugar de pensar en el planteamiento de la reunión , en los temas importantes que se iban a tratar, a los posibles decisiones...No nada de eso. Mi boca sentía el aromático sabor del café que me había tomado. “Con que buen sabor empiezo hoy el día”. Me dije a mí mismo. Y me dije que por primera vez en muchos años estaba empezando el día desde otra perspectiva diferente. No era mi mente que ordenaba mi vida,...sino que era uno de mis sentidos. Era el “gusto” el que ocupaba ese momento de arranque matutino.


Y empecé a recordar. Ya casi no me acordaba de los cinco sentidos!!!... Me pregunté cuales era: Oído, Gusto (Claro!), Vista, Olor y....No me acordaba del quinto. “Que mal estás, Josep” me dije a mi mismo mientras abría el portal de mi casa. Hacía una mañana hermosa y un tímido sol calentaba suavemente y una fresca brisa acariciaba mi cara....El tacto!!!!...era el sentido que me faltaba!!. Cuanto tiempo hacía que no sentía con concentración el tacto. Me dije que hoy iba a vivir los 7 minutos al trabajo desde mis sentidos.


Sentí el sol y la brisa tocar mi piel y luego entrar en mí. “Siente la brisa, siente el frescor de la mañana,...que delicioso que es el sol de las 8 de la mañana”. Que placer más grande que sentía....Acompañado con el regusto agradable del café.


“Ahora me toca oír”. Me dije. No sabía que iba a oír, ni si los 7 minutos que cada día hacía como un cohete tenían sonidos o ruidos. Agudicé mis oídos pensando que me sería complicado de escuchar nada. Sorpresa la mía, pude perfectamente oír , sin esfuerzo, el canto de unos pájaros del parque. “Supongo que están cada día pero no reparo en oirlos”, me dije. Que bonito era en medio de la cuidad estar acompañado de esa música. ¿Porque cantaban con energía y con potencia?.


Mientras el café continuaba acompañando el camino, igual que la brisa y su frescor, y la acaricia del sol...Y el canto de unos divinos pájaros!


No hizo falta pensar en usar el siguiente sentido porque al querer localizar a los pájaros, me percaté de lo bonito que estaba el cielo. Azul claro, con las motas blancas de algunas nubes aleatoriamente repartidas. Los diferentes matices de verde eran espectaculares. Habían verdes de todos los tonos, toda la gama entera. “Como puede ser que existan tantas especies de plantas y encima cada una de ellas tiene su color verde”. Que hermosos son los colores de la naturaleza...


Pasé por delante de un parterre de ciclamens. Llevaban tiempo plantados. Puede que todo el invierno. “Como es que hoy es la primera vez desde hace tres meses que los veo!!??”. Su color era entre rojo, granate, burdeos y no que color más. Era así, la naturaleza era tan caprichosa que te ponía en la vista nuevas experiencia cromáticas.


Me faltaba el olor pero no hizo falta ningún esfuerzo...El jardinero que estaba cortando la hierba me regaló una bocanada de esencia a hierba cortada!!


Me sentí vivo, me sentí bien, me sentí alegre, me sentí feliz....Y solamente usé mis sentidos!!


Llegué a la puerta de la oficina y miré el reloj. Hoy había invertido mucho tiempo, ya que usar el oído, al vista, el olfato, el gusto, el tacto...era usar muchas más cosas de las habituales. Hacía 7 minutos que había salido de casa!!..como cada día!!. En cambio llegaba a la oficina con otro sentimiento, con otra emoción. Mis sentidos me había hecho sentir, pero no solamente sentir de sentido sino sentir de emociones.


Ahora tocaba el Consejo...Y que era el Consejo delante de la grandeza de sentir cosas tan cotidianas pero a la vez tan hermosas...nada!. Las decisiones sociales al final son relativas y de segundo orden. Por mucho que la sociedad quiera nunca hay nada más hermoso que sentir las cosas que tienes alrededor.


Ese día le pegué un pellizco a mis sentidos...Mis sentidos se pusieron a trabajar con protagonismo y me llevaron a vivir en otra dimensión.


Como puedes tener el alma abierta a los demás y a la alegría si no tienes los canales de los sentidos abiertos y activos?


Pellizcate fuerte y siente!!

martes, 15 de marzo de 2011

CADA NUEVA SITUACION CONTIENE UN TESORO...DESCUBRIRLO ESTA EN TÍ!!


El otro dia en un programa de television entrevistaban a una persona ,
una madre con un hijo con problemas. Con el tiempo se ha
especialiado en ayudar a introducir en el mundo de este tipo de situaciones a los padres que tienen la circunstancia vital de vivirla. Y no dijo sufrirla porque ella lo explicaba muy claramente:

"Todo el mundo cuando sueña en tener un hijo piensa en que estará sano fisicamente y cerebralmente. Cuando sucede que ello no es así es una catástrofe moral para los padres. Mira yo a estos padres que acuden a la asociación les explico una pequeña historia para que puedan darse cuenta de lo que les ha tocado en la vida. Les digo que lo que están viviendo es como si te vas de viaje a Paris, a conocerlo y de repente cuando aterrizas lo haces en Alemania!!.... Y tienes dos posibilidades o quejarte pero nadie te va a hacer caso....o descubrir las grandes cosas escondidas de este nuevo destino. Que por propia experiencia puedo decir que son muchas y muy buenas. Y doy gracias a Dios por traerme a mi querido hijo y hacer de mi vida algo con una dimensión que nunca había imaginado que pueda existir. Mi vida es mas noble, más autentica, más feliz!"

Sobran comentarios....supongo que nos vamos poniendo una venda en los ojos y siempre deseamos aquellas cosas que hemos imaginado en nuestra mente. Aquellos sueños anhelados cuando lo mejor es descubrir en la vida que nuevas situaciones por muy negativas que parezcan siempre esconden bellos tesoros en su interior. Solamente tenemos que poner nuestra actitud en la posición de adaptación y motivarnos por poder vivirlo.